El portal de reservas para todos, Viajes AcceSIbles (www.viajes2000accesibles.es), ha incorporado dos nuevos destinos accesibles a su oferta internacional: Budapest y París.
Al momento de elegir los establecimientos hoteleros como el medio de transporte en el que se realizan los desplazamientos, se ha comprobado el grado de accesibilidad de ambos destinos.
Viajes AcceSIbles es una iniciativa de Viajes 2000 -empresa perteneciente a la Corporación Empresarial ONCE- que quiere convertirse en un producto al servicio de las personas con discapacidad.
Fuente: Ecodiario
jueves 26 de noviembre de 2009
España, Budapest y Paris, Nuevos Destinos Accesibles Para Personas con Discapacidad
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Esclerosis múltiple y embarazo
Una investigación reciente sugiere que tener hijos puede retrasar el avance de la esclerosis múltiple.

Investigadores belgas le dieron seguimiento a 330 mujeres que experimentaron sus primeros síntomas de EM entre los 22 y los 38 años.
Las mujeres que habían tenido al menos un hijo tenían 34 por ciento menos probabilidades de que la enfermedad avanzara a una etapa en la que fuera necesaria la ayuda para caminar, por ejemplo con muleta o bastón, que las mujeres que no habían tenido hijos.
Aunque tener un bebé, ya sea antes o después de la aparición de los síntomas de EM pareció ayudar, las mujeres que tuvieron un hijo luego de comenzar a experimentar los síntomas de EM lograron incluso mejores resultados. Durante el estudio, las mujeres que tuvieron síntomas de EM y habían tenido un hijo tuvieron 39 por ciento menos probabilidades de que la enfermedad avanzara al punto de que fuera necesaria la ayuda para caminar. En el estudio, las mujeres habían tenido la enfermedad durante un promedio de 18 años.
"Las mujeres que tenían EM y habían tenido hijos parecían tener cursos de EM más benignos que las que no", aseguró Marie D'hooghe, autora del estudio, del departamento de neurología del Centro Nacional de EM de Melsbroek (Bélgica).
La investigación aparece publicada en la edición del 24 de noviembre de la Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry.
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune en la que el propio sistema inmunitario ataca la mielina, la sustancia grasa protectora que recubre las fibras nerviosas del sistema nervioso central, según la National Multiple Sclerosis Society. El daño causa una alteración de las señales neuronales que van desde y hacia el cerebro, lo que causa entumecimiento, problemas para caminar, visión borrosa y fatiga.
Según el estudio, cerca del 85 por ciento de los que tienen EM comienzan con un curso de recaídas remitentes, en las que los ataques vienen seguidos por la recuperación total o parcial. Más de la mitad llegan a desarrollar una forma más progresiva de la enfermedad, en la que los síntomas empeoran con el tiempo, y hay períodos más escasos y más cortos sin síntomas. Con el tiempo, la enfermedad puede conducir a la pérdida de la visión y a la parálisis.
Según el estudio, las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de desarrollar EM, aunque las mujeres tienden a tener casos menos graves.
Alrededor de las tres cuartas partes de las mujeres del estudio habían tenido hijos. Los investigadores midieron el tiempo que le tomó a las mujeres alcanzar el nivel 6 de la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (Expanded Disability Status Scale, EDSS), un sistema de clasificación usado por los médicos para describir los síntomas, en donde el nivel 1 es el menos grave y el 10 implica la muerte por EM. El nivel 6 se define como la necesidad de bastón, muleta u otra ayuda para caminar.
Los investigadores hallaron que las mujeres que no habían tenido hijos necesitaron en promedio entre 13 y 15 años para llegar al nivel 6 de la EDSS, mientras que las que sí los tuvieron necesitaron entre 22 y 23 años para llegar a esa etapa.
"Tener uno o más hijos parece beneficioso", señaló la Dr. Patricia O'Looney, directora de programas de investigación biomédica de la National Multiple Sclerosis Society. "Pero no sabemos lo suficiente sobre la demografía de los pacientes para sacar conclusiones importantes".
Entre lo desconocido están tratamientos que las mujeres del estudio recibían para la EM o si las mujeres que habían decidido tener hijos se sentían mejor y tenían menos síntomas.
Aunque queda mucho por averiguar acerca de la función del embarazo en la EM, una razón posible de por qué podría retrasar el avance de la enfermedad es que, durante el embarazo, el sistema inmunitario está subregulado, en parte para evitar que el organismo de la madre rechace el feto", explicó O'Looney. O'Looney anotó que suprimir el sistema inmunitario también podría ayudar a controlar la EM.
Los tratamientos para la EM, como el interferón beta-1a y -1b, actúan suprimiendo el sistema inmunitario.
Otra posibilidad de por qué tener hijos podría retrasar el avance de la EM es que, durante el embarazo, los niveles de estrógeno aumentan. Investigaciones anteriores han sugerido que el estrógeno podría ayudar a proteger contra la EM estimulando a las células a producir mielina. La Sociedad de la EM actualmente está financiando un ensayo clínico en el que ciertas pacientes de EM reciben estriol, una forma de estrógeno, junto con tratamientos estándares para la EM.
"Las hormonas sexuales sí parecen tener algún efecto neuroprotector, pero no estamos muy seguros de cómo", advirtió O'Looney.
Aún así, O'Looney recalcó que las mujeres no deberían interpretar los resultados como una razón para tener un bebé para retrasar el avance de la enfermedad ni para culparse por haber decidido no tener hijos.
"Aún no sabemos mucho acerca de la gran variabilidad de la EM, por qué en una persona avanza más mientras que en otra el curso es benigno", aseguró O'Looney. "Lo cierto es que no se puede concluir que se base en haber tenido hijos o no. Hay tantos otros factores, como los posibles genéticos, que lo determinan".
Fuentes: Marie D'hooghe, department of neurology, Nationaal MS Centrum in Melsbroek, Belgium; Patricia O'Looney, Ph.D., director, biomedical research, National Multiple Sclerosis Society; Nov. 24, 2009, Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, online

Investigadores belgas le dieron seguimiento a 330 mujeres que experimentaron sus primeros síntomas de EM entre los 22 y los 38 años.
Las mujeres que habían tenido al menos un hijo tenían 34 por ciento menos probabilidades de que la enfermedad avanzara a una etapa en la que fuera necesaria la ayuda para caminar, por ejemplo con muleta o bastón, que las mujeres que no habían tenido hijos.
Aunque tener un bebé, ya sea antes o después de la aparición de los síntomas de EM pareció ayudar, las mujeres que tuvieron un hijo luego de comenzar a experimentar los síntomas de EM lograron incluso mejores resultados. Durante el estudio, las mujeres que tuvieron síntomas de EM y habían tenido un hijo tuvieron 39 por ciento menos probabilidades de que la enfermedad avanzara al punto de que fuera necesaria la ayuda para caminar. En el estudio, las mujeres habían tenido la enfermedad durante un promedio de 18 años.
"Las mujeres que tenían EM y habían tenido hijos parecían tener cursos de EM más benignos que las que no", aseguró Marie D'hooghe, autora del estudio, del departamento de neurología del Centro Nacional de EM de Melsbroek (Bélgica).
La investigación aparece publicada en la edición del 24 de noviembre de la Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry.
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune en la que el propio sistema inmunitario ataca la mielina, la sustancia grasa protectora que recubre las fibras nerviosas del sistema nervioso central, según la National Multiple Sclerosis Society. El daño causa una alteración de las señales neuronales que van desde y hacia el cerebro, lo que causa entumecimiento, problemas para caminar, visión borrosa y fatiga.
Según el estudio, cerca del 85 por ciento de los que tienen EM comienzan con un curso de recaídas remitentes, en las que los ataques vienen seguidos por la recuperación total o parcial. Más de la mitad llegan a desarrollar una forma más progresiva de la enfermedad, en la que los síntomas empeoran con el tiempo, y hay períodos más escasos y más cortos sin síntomas. Con el tiempo, la enfermedad puede conducir a la pérdida de la visión y a la parálisis.
Según el estudio, las mujeres tienen el doble de probabilidades que los hombres de desarrollar EM, aunque las mujeres tienden a tener casos menos graves.
Alrededor de las tres cuartas partes de las mujeres del estudio habían tenido hijos. Los investigadores midieron el tiempo que le tomó a las mujeres alcanzar el nivel 6 de la Escala Expandida del Estado de Discapacidad (Expanded Disability Status Scale, EDSS), un sistema de clasificación usado por los médicos para describir los síntomas, en donde el nivel 1 es el menos grave y el 10 implica la muerte por EM. El nivel 6 se define como la necesidad de bastón, muleta u otra ayuda para caminar.
Los investigadores hallaron que las mujeres que no habían tenido hijos necesitaron en promedio entre 13 y 15 años para llegar al nivel 6 de la EDSS, mientras que las que sí los tuvieron necesitaron entre 22 y 23 años para llegar a esa etapa.
"Tener uno o más hijos parece beneficioso", señaló la Dr. Patricia O'Looney, directora de programas de investigación biomédica de la National Multiple Sclerosis Society. "Pero no sabemos lo suficiente sobre la demografía de los pacientes para sacar conclusiones importantes".
Entre lo desconocido están tratamientos que las mujeres del estudio recibían para la EM o si las mujeres que habían decidido tener hijos se sentían mejor y tenían menos síntomas.
Aunque queda mucho por averiguar acerca de la función del embarazo en la EM, una razón posible de por qué podría retrasar el avance de la enfermedad es que, durante el embarazo, el sistema inmunitario está subregulado, en parte para evitar que el organismo de la madre rechace el feto", explicó O'Looney. O'Looney anotó que suprimir el sistema inmunitario también podría ayudar a controlar la EM.
Los tratamientos para la EM, como el interferón beta-1a y -1b, actúan suprimiendo el sistema inmunitario.
Otra posibilidad de por qué tener hijos podría retrasar el avance de la EM es que, durante el embarazo, los niveles de estrógeno aumentan. Investigaciones anteriores han sugerido que el estrógeno podría ayudar a proteger contra la EM estimulando a las células a producir mielina. La Sociedad de la EM actualmente está financiando un ensayo clínico en el que ciertas pacientes de EM reciben estriol, una forma de estrógeno, junto con tratamientos estándares para la EM.
"Las hormonas sexuales sí parecen tener algún efecto neuroprotector, pero no estamos muy seguros de cómo", advirtió O'Looney.
Aún así, O'Looney recalcó que las mujeres no deberían interpretar los resultados como una razón para tener un bebé para retrasar el avance de la enfermedad ni para culparse por haber decidido no tener hijos.
"Aún no sabemos mucho acerca de la gran variabilidad de la EM, por qué en una persona avanza más mientras que en otra el curso es benigno", aseguró O'Looney. "Lo cierto es que no se puede concluir que se base en haber tenido hijos o no. Hay tantos otros factores, como los posibles genéticos, que lo determinan".
Fuentes: Marie D'hooghe, department of neurology, Nationaal MS Centrum in Melsbroek, Belgium; Patricia O'Looney, Ph.D., director, biomedical research, National Multiple Sclerosis Society; Nov. 24, 2009, Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, online
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Rival de la gripe en los niños: el virus sincicial respiratorio
Con toda la atención pública focalizada en la gripe, en especial en la cepa pandémica H1N1, médicos de Boston advierten que otro virus estacional altamente contagioso afecta mucho más que la influenza estacional, en especial a los niños pequeños.
Es el virus sincicial respiratorio, o VSR, y se lo ha "subestimado", dijo a Reuters Health la doctora Florence T. Bourgeois, del Hospital de Niños de Boston. El VSR es un virus común que la mayoría de los niños adquiere cuando tiene 2 años.
"Es desproporcionada la atención prestada a la influenza, aunque nuestros datos revelan que la carga de enfermedad por el VSR es alta", dijo Bourgeois.
Por ejemplo, en los últimos dos inviernos en Boston, el equipo halló que los menores de 7 años infectados por el VSR consultaban de emergencia dos veces más y se hospitalizaban seis veces más por enfermedad respiratoria aguda que aquellos con gripe estacional.
Las infecciones por el VSR generaban el doble de consultas al pediatra de cabecera y de uso de antibióticos, publicó el equipo en la revista Pediatrics.
"Según estos datos, hay que insistir en la prevención del VSR", agregó Bourgeois.
Muchas medidas preventivas del virus H1N1 que está adoptando la población, como el lavado de manos frecuente, el uso de alcohol en gel y quedarse en el hogar si se está enfermo, son aplicables para combatir a otros virus invernales, incluido el VSR.
La carga económica del VSR también es alta. Los padres de niños con VSR perdieron casi el triple de días laborales que los papás de niños con influenza, y los padres de menores de 2 con VSR fueron cinco veces más propensos a faltar al trabajo.
El equipo halló que en cinco temporadas consecutivas de gripe hubo unas 5.300 consultas anuales de emergencia por enfermedad respiratoria aguda en menores de 7 años. Casi un cuarto de esas consultas fueron por VSR, a diferencia del 11 por ciento por influenza.
En el país hubo unas 10,2 consultas por cada 1.000 niños debido a gripe estacional, comparado con 21,5 por cada 1.000 debido al VSR.
Los menores de 2 años con VSR concentraron la mayor cantidad de consultas de emergencia (64,4 de cada 1.000), a diferencia de 15 de cada 1.000 en el grupo de esa edad con influenza.
La temporada de VSR en el hemisferio norte empezó en octubre, pero el pico será en enero y duraría hasta la primavera boreal, "de modo que veremos más casos en los próximos meses", dijo la autora.
El H1N1 sería más grave que la influenza estacional, de modo que las diferencias con el VSR no serían tantas como entre el VSR y la gripe estacional.
Aun así, "los resultados recuerdan que incluso después de que la epidemia del H1N1 comience a ceder, no se debería relajar el sistema de vigilancia de salud pública para otros virus estacionales", señaló Bourgeois.
Fuente: Pediatrics
Es el virus sincicial respiratorio, o VSR, y se lo ha "subestimado", dijo a Reuters Health la doctora Florence T. Bourgeois, del Hospital de Niños de Boston. El VSR es un virus común que la mayoría de los niños adquiere cuando tiene 2 años.
"Es desproporcionada la atención prestada a la influenza, aunque nuestros datos revelan que la carga de enfermedad por el VSR es alta", dijo Bourgeois.
Por ejemplo, en los últimos dos inviernos en Boston, el equipo halló que los menores de 7 años infectados por el VSR consultaban de emergencia dos veces más y se hospitalizaban seis veces más por enfermedad respiratoria aguda que aquellos con gripe estacional.
Las infecciones por el VSR generaban el doble de consultas al pediatra de cabecera y de uso de antibióticos, publicó el equipo en la revista Pediatrics.
"Según estos datos, hay que insistir en la prevención del VSR", agregó Bourgeois.
Muchas medidas preventivas del virus H1N1 que está adoptando la población, como el lavado de manos frecuente, el uso de alcohol en gel y quedarse en el hogar si se está enfermo, son aplicables para combatir a otros virus invernales, incluido el VSR.
La carga económica del VSR también es alta. Los padres de niños con VSR perdieron casi el triple de días laborales que los papás de niños con influenza, y los padres de menores de 2 con VSR fueron cinco veces más propensos a faltar al trabajo.
El equipo halló que en cinco temporadas consecutivas de gripe hubo unas 5.300 consultas anuales de emergencia por enfermedad respiratoria aguda en menores de 7 años. Casi un cuarto de esas consultas fueron por VSR, a diferencia del 11 por ciento por influenza.
En el país hubo unas 10,2 consultas por cada 1.000 niños debido a gripe estacional, comparado con 21,5 por cada 1.000 debido al VSR.
Los menores de 2 años con VSR concentraron la mayor cantidad de consultas de emergencia (64,4 de cada 1.000), a diferencia de 15 de cada 1.000 en el grupo de esa edad con influenza.
La temporada de VSR en el hemisferio norte empezó en octubre, pero el pico será en enero y duraría hasta la primavera boreal, "de modo que veremos más casos en los próximos meses", dijo la autora.
El H1N1 sería más grave que la influenza estacional, de modo que las diferencias con el VSR no serían tantas como entre el VSR y la gripe estacional.
Aun así, "los resultados recuerdan que incluso después de que la epidemia del H1N1 comience a ceder, no se debería relajar el sistema de vigilancia de salud pública para otros virus estacionales", señaló Bourgeois.
Fuente: Pediatrics
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miércoles 25 de noviembre de 2009
Ejercicio, importante para controlar la presión en adolescentes
El ejercicio regular ayudaría a los adolescentes a mantener controlada la presión sanguínea, sin importar su peso corporal.
Un equipo de investigadores halló en casi 1.300 adolescentes en Canadá, estudiados durante cinco años, que la reducción del nivel de ejercicio en el tiempo estaba asociada con pequeños incrementos de la presión.
El aumento de la grasa corporal estuvo asociado también con incrementos de la presión, pero el exceso de peso no explica toda la relación entre el ejercicio y las variaciones de la presión, en especial en las niñas.
El resultado, publicaron los autores en American Journal of Epidemiology, es que el peso y el ejercicio afectan independientemente la presión en los adolescentes.
Y eso significa que levantar a los adolescentes del sillón los ayudaría a controlar mejor la presión, escribió el equipo de Katerina Maximova, de la McGill University, en Montreal.
El equipo estudió a 1.293 varones y mujeres de 12-13 años al inicio del estudio, que respondieron sobre el nivel de actividad física y a los que se les midió la grasa corporal y la presión al comenzar la investigación y, luego, periódicamente durante cinco años.
En cada evaluación física, los adolescentes informaron la cantidad de veces que habían hecho ejercicio moderado a intenso (andar en bicicleta, caminar o trotar), durante por lo menos cinco minutos, la semana previa.
En general, la presión de los participantes aumentaba por cada sesión de ejercicio que perdían en el tiempo. El aumento llegó a menos de 1 punto de presión sistólica (la máxima), pero eso sugiere que el sedentarismo afecta directamente la presión de los adolescentes.
Y eso, escribe el equipo, podría tener "consecuencias importantes para la salud pública".

La presión alta y otros factores de riesgo cardíaco, como la diabetes tipo 2 y el colesterol alto, no se han tenido muy en cuenta en niños y adolescentes. Pero la tasa de esos problemas en la adolescencia aumentó desde la década de 1990, junto con el incremento de la obesidad.
Un estudio sobre adolescentes en Canadá, publicado el mes pasado, demostró que entre el 2002 y el 2008, el porcentaje con por lo menos un factor de riesgo, como la presión o el colesterol elevados, pasó del 17 al 21 por ciento.
Sus autores observaron que más de la mitad de los niños y adolescentes canadienses de entre 5 y 17 años no están haciendo suficiente actividad física.
Mientras que los jóvenes no percibirían los efectos inmediatos en la salud, estudios previos demostraron que los que tienen sobrepeso son sedentarios y tienen factores de riesgo cardíaco que los suelen llevar a ser adultos con esos mismos problemas.
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda medir anualmente la presión sanguínea a partir de los 3 años de edad. Los cambios alimentarios y el ejercicio son el tratamiento de primera elección para la hipertensión en adolescentes, aunque algunos necesitan fármacos.
En cuanto al ejercicio, los expertos aconsejan realizar 30 minutos de actividad moderada, como caminar a paso rápido, la mayoría de los días de la semana, y 20 minutos de ejercicio intenso, como correr o andar en bicicleta, por lo menos tres días por semana.
Fuente: American Journal of Epidemiology
Un equipo de investigadores halló en casi 1.300 adolescentes en Canadá, estudiados durante cinco años, que la reducción del nivel de ejercicio en el tiempo estaba asociada con pequeños incrementos de la presión.
El aumento de la grasa corporal estuvo asociado también con incrementos de la presión, pero el exceso de peso no explica toda la relación entre el ejercicio y las variaciones de la presión, en especial en las niñas.
El resultado, publicaron los autores en American Journal of Epidemiology, es que el peso y el ejercicio afectan independientemente la presión en los adolescentes.
Y eso significa que levantar a los adolescentes del sillón los ayudaría a controlar mejor la presión, escribió el equipo de Katerina Maximova, de la McGill University, en Montreal.
El equipo estudió a 1.293 varones y mujeres de 12-13 años al inicio del estudio, que respondieron sobre el nivel de actividad física y a los que se les midió la grasa corporal y la presión al comenzar la investigación y, luego, periódicamente durante cinco años.
En cada evaluación física, los adolescentes informaron la cantidad de veces que habían hecho ejercicio moderado a intenso (andar en bicicleta, caminar o trotar), durante por lo menos cinco minutos, la semana previa.
En general, la presión de los participantes aumentaba por cada sesión de ejercicio que perdían en el tiempo. El aumento llegó a menos de 1 punto de presión sistólica (la máxima), pero eso sugiere que el sedentarismo afecta directamente la presión de los adolescentes.
Y eso, escribe el equipo, podría tener "consecuencias importantes para la salud pública".

La presión alta y otros factores de riesgo cardíaco, como la diabetes tipo 2 y el colesterol alto, no se han tenido muy en cuenta en niños y adolescentes. Pero la tasa de esos problemas en la adolescencia aumentó desde la década de 1990, junto con el incremento de la obesidad.
Un estudio sobre adolescentes en Canadá, publicado el mes pasado, demostró que entre el 2002 y el 2008, el porcentaje con por lo menos un factor de riesgo, como la presión o el colesterol elevados, pasó del 17 al 21 por ciento.
Sus autores observaron que más de la mitad de los niños y adolescentes canadienses de entre 5 y 17 años no están haciendo suficiente actividad física.
Mientras que los jóvenes no percibirían los efectos inmediatos en la salud, estudios previos demostraron que los que tienen sobrepeso son sedentarios y tienen factores de riesgo cardíaco que los suelen llevar a ser adultos con esos mismos problemas.
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda medir anualmente la presión sanguínea a partir de los 3 años de edad. Los cambios alimentarios y el ejercicio son el tratamiento de primera elección para la hipertensión en adolescentes, aunque algunos necesitan fármacos.
En cuanto al ejercicio, los expertos aconsejan realizar 30 minutos de actividad moderada, como caminar a paso rápido, la mayoría de los días de la semana, y 20 minutos de ejercicio intenso, como correr o andar en bicicleta, por lo menos tres días por semana.
Fuente: American Journal of Epidemiology
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martes 24 de noviembre de 2009
Crean nueva 'piel' a partir de células madre
Las células madre embrionarias, que pueden convertirse en diversas células en el organismo, pueden producir piel temporal que podría ayudar a las víctimas de quemaduras mientras esperan por injertos, sugiere una investigación reciente de Francia.Los hallazgos, que aparecen en la edición del 20 de noviembre de la revista The Lancet, podrían conducir a tratamientos que se basen en el uso existente de la terapia celular para ayudar a los pacientes de quemaduras a recuperarse de sus lesiones.
En la terapia celular existente, las células de la piel de la propia persona se desarrollan en el laboratorio para reemplazar la piel. Pero el proceso tarda semanas, y los pacientes de quemaduras pueden sufrir de una variedad de complicaciones mientras esperan los injertos de piel.
En un nuevo estudio con ratones, las células madre produjeron células cutáneas, y los injertos de piel parecieron ser similares a la piel humana, reportaron los investigadores.
Escribieron que las nuevas células cutáneas "podrían tener relevancia clínica como un recurso ilimitado para el reemplazo de piel temporal en pacientes con grandes quemaduras que esperan injertos autólogos".
En un comentario, médicos australianos dijeron que el hallazgo "lleva la investigación sobre las células madre regeneradoras de piel a un nuevo nivel".
Fuente: The Lancet
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Más del 90% de los enfermos de Alzheimer sufre trastornos de conducta
Al menos un 70% experimenta agitación e irritabilidad durante el primer año tras el diagnóstico.
Una de las conclusiones del VI Seminario Lundbeck sobre Trastornos de la Conducta en Alzheimer, organizado hace pocas fechas en Barcelona, revela que más del 90% de los enfermos de Alzheimer tienen al menos un trastorno de la conducta. Además, durante el primer año tras ser diagnosticados, alrededor de un 70% sufre agitación e irritabilidad.
Los síntomas conductuales aparecen desde el principio de la enfermedad de Alzheimer y suelen ser apatía, irritabilidad, depresión y agitación. En algunas fases de la enfermedad, sobre todo en las más avanzadas, estos pueden predominar sobre los síntomas cognitivos y tener un mayor impacto en la calidad de vida del enfermo y su entorno, sobre todo sobre su cuidador o de su familia. Los médicos destacan que, en la actualidad, un gran porcentaje de pacientes experimentará alguno de estos síntomas en las distintas fases de la enfermedad, mientras que la intensidad de los mismos resulta un aspecto clave. Al comienzo de la patología los trastornos más comunes son los afectivos -apatía, irritabilidad, depresión, etc.- y en las fases más avanzadas pueden aparecen trastornos psicóticos -alucinaciones, delirios, cambios de personalidad, etc.-.
"Los síntomas conductuales y psicológicos de las demencias no son complicaciones del proceso patológico, sino manifestaciones propias como lo son los síntomas cognitivos", recordó el neurólogo del Hospital Clinic de Barcelona José Luis Molinuelo. El doctor explicó que los trastornos de la conducta han sido siempre relevantes, aunque en la actualidad se les dan más importancia porque se sabe que son un factor pronóstico condicionante de la evolución de la enfermedad.
El neurólogo de la Fundación ACE, el doctor Pablo Martínez-Lage, indicó que el comportamiento del enfermo es el factor desencadenante de la institucionalización, es decir, del ingreso del paciente en una residencia, en mayor medida que los síntomas cognitivos o la pérdida de la capacidad funcional. A la hora de abordar los trastornos de la conducta, los neurólogos coinciden en señalar que hay que hacerlo de manera escalonada y hay que decidir si se tratan o no los síntomas. "El primer abordaje debe ser no farmacológico, se deben intentar corregir los posibles desencadenantes de los síntomas y si estos fallan se ha de decidir el tratamiento farmacológico", indicó. "Contamos con fármacos que bien elegidos y utilizados en las dosis adecuadas pueden aliviar en gran medida estos síntomas sin dejar al enfermo sedado o drogado", agregó.
La Encuesta de los Trastornos del Comportamiento en los Enfermos de Alzheimer, realizada por la Fundación Alzheimer España, recoge que la mayor parte de los cuidadores habituales señalaron los trastornos de la conducta como el problema que más les preocupa en la relación con su enfermo y que a su vez más les repercute en su propia salud.
Más del 70% de los cuidadores entrevistados manifiesta tener ansiedad, insomnio y estrés. Sin embargo, más del 60% rechaza llevarlos a una residencia. Para el doctor Humberto Kessel, geriatra del Hospital Torrecárdenas de Almería, "es importante que la opinión pública sepa que una cosa es cuidar y otra cosa es asistir. El anciano debe estar en el sitio justo el tiempo justo". Es fundamental determinar de una manera profesional la necesidad de los cuidados en cada momento para decidir con quién, cómo y dónde debe estar el enfermo, señaló.
Fuente: consumer.es
Una de las conclusiones del VI Seminario Lundbeck sobre Trastornos de la Conducta en Alzheimer, organizado hace pocas fechas en Barcelona, revela que más del 90% de los enfermos de Alzheimer tienen al menos un trastorno de la conducta. Además, durante el primer año tras ser diagnosticados, alrededor de un 70% sufre agitación e irritabilidad.
Los síntomas conductuales aparecen desde el principio de la enfermedad de Alzheimer y suelen ser apatía, irritabilidad, depresión y agitación. En algunas fases de la enfermedad, sobre todo en las más avanzadas, estos pueden predominar sobre los síntomas cognitivos y tener un mayor impacto en la calidad de vida del enfermo y su entorno, sobre todo sobre su cuidador o de su familia. Los médicos destacan que, en la actualidad, un gran porcentaje de pacientes experimentará alguno de estos síntomas en las distintas fases de la enfermedad, mientras que la intensidad de los mismos resulta un aspecto clave. Al comienzo de la patología los trastornos más comunes son los afectivos -apatía, irritabilidad, depresión, etc.- y en las fases más avanzadas pueden aparecen trastornos psicóticos -alucinaciones, delirios, cambios de personalidad, etc.-.
"Los síntomas conductuales y psicológicos de las demencias no son complicaciones del proceso patológico, sino manifestaciones propias como lo son los síntomas cognitivos", recordó el neurólogo del Hospital Clinic de Barcelona José Luis Molinuelo. El doctor explicó que los trastornos de la conducta han sido siempre relevantes, aunque en la actualidad se les dan más importancia porque se sabe que son un factor pronóstico condicionante de la evolución de la enfermedad.
El neurólogo de la Fundación ACE, el doctor Pablo Martínez-Lage, indicó que el comportamiento del enfermo es el factor desencadenante de la institucionalización, es decir, del ingreso del paciente en una residencia, en mayor medida que los síntomas cognitivos o la pérdida de la capacidad funcional. A la hora de abordar los trastornos de la conducta, los neurólogos coinciden en señalar que hay que hacerlo de manera escalonada y hay que decidir si se tratan o no los síntomas. "El primer abordaje debe ser no farmacológico, se deben intentar corregir los posibles desencadenantes de los síntomas y si estos fallan se ha de decidir el tratamiento farmacológico", indicó. "Contamos con fármacos que bien elegidos y utilizados en las dosis adecuadas pueden aliviar en gran medida estos síntomas sin dejar al enfermo sedado o drogado", agregó.
La Encuesta de los Trastornos del Comportamiento en los Enfermos de Alzheimer, realizada por la Fundación Alzheimer España, recoge que la mayor parte de los cuidadores habituales señalaron los trastornos de la conducta como el problema que más les preocupa en la relación con su enfermo y que a su vez más les repercute en su propia salud.
Más del 70% de los cuidadores entrevistados manifiesta tener ansiedad, insomnio y estrés. Sin embargo, más del 60% rechaza llevarlos a una residencia. Para el doctor Humberto Kessel, geriatra del Hospital Torrecárdenas de Almería, "es importante que la opinión pública sepa que una cosa es cuidar y otra cosa es asistir. El anciano debe estar en el sitio justo el tiempo justo". Es fundamental determinar de una manera profesional la necesidad de los cuidados en cada momento para decidir con quién, cómo y dónde debe estar el enfermo, señaló.
Fuente: consumer.es
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lunes 23 de noviembre de 2009
Síndrome coronario agudo y música
Escuchar determinadas melodías disminuye la hipertensión, el ritmo cardiaco, los episodios de arritmias y la muerte súbita.Durante siete años, se ha analizado el efecto de la música en pacientes con síndrome coronario agudo sometidos a un proceso de revascularización. Las conclusiones han constatado que el corazón adapta el ritmo cardiaco al de la música y, con ciertas melodías, el cuerpo se relaja y adopta una sensación de descanso beneficiosa en estas situaciones. Estos resultados pueden revolucionar el silencio que se procura para los pacientes de las unidades de vigilancia intensiva.
La combinación de placas de ateroma y trombos puede ocluir las arterias coronarias y llegar a originar una serie de trastornos conocidos como síndromes coronarios agudos, que comprenden la angina de pecho inestable, el infarto agudo miocárdico y la muerte cardiaca súbita. El tratamiento se basa en la revascularización, un procedimiento para restablecer el flujo de sangre a los tejidos. El equipo de Predrag Mitrovic de la Universidad de Belgrado, sin embargo, parece haber encontrado una terapia complementaria: la música.
Música clásica
Tras someter a enfermos con cardiopatía a doce minutos diarios de música y seguir su evolución durante siete años, los investigadores descubrieron cómo, con un método sencillo y barato, se puede apoyar la recuperación de quienes tienen una salud muy delicada después de la revascularización. El éxito de la terapia consiste en la adecuada selección de los temas.
Cada paciente, según el especialista serbio, requiere una melodía acorde con su situación: "En general, optamos por músicas que disminuyan la actividad del sistema nervioso simpático; Beethoven es la estrella, y los pacientes se sienten mejor tras la escucha diaria". Mitrovic asegura que la escucha atenta de determinadas canciones proporciona al organismo un beneficio colosal. Estudios previos ya habían confirmado que la música reduce la ansiedad, pero este último ha descubierto que entre los pacientes que la escuchan, las presiones sistólica y diastólica disminuyen de manera significativa, así como el ritmo cardiaco y los episodios de angina inestable, reinfarto, insuficiencia cardiaca y muerte súbita. Este estado del paciente, reduce también la frecuencias de las revascularizaciones.
Mejora la vasodilatación
Mitrovic sugiere que el corazón adapta el ritmo cardiaco y la hemostasis (conjunto de mecanismos que controlan la pérdida de sangre del organismo) al propio de la música. Esto supone una especie de "enganche" que permite "descansar" a los barorreceptores (terminaciones nerviosas en las paredes de los vasos) encargados de adaptar la presión de la sangre a las distintas circunstancias. El cuerpo se relaja, incluso cuando el ritmo de la música sea intenso, "porque se apoya en él y adopta una sensación de descanso beneficiosa".
En parámetros clínicos, la escucha musical mejoró la vasodilatación de los pacientes estudiados en un promedio del 26%, "más que el efecto de la risa, estudiado a través del visionado de DVD", aclara el especialista. Después de Beethoven, la música más vasodilatadora se decanta a favor de las canciones de estilo country. Este estudio ratifica una idea que se planteó hace siglos. Sin embargo, se detalla un efecto fisiológico que se debe tener en cuenta: la música heavy-metal puede contraer los vasos sanguíneos, pero con un efecto mucho menor (6%).
A buena parte de los pacientes revascularizados se les trata para evitar un accidente vascular cerebral (ictus); se desconoce si la música puede ejercer en ellos un papel neuroprotector.
NEUROLOGÍA Y MÚSICA
El neurólogo y escritor Oliver Sacks dedica a la música su último libro "Musicophilia: Tales of Music and the Brain" (Musicofilia, historias de la música y del cerebro). Inglés afincado en Nueva York, el autor de "Despertares" y "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" (un relato sobre cómo afrontar una enfermedad neurológica), afirma que los seres humanos "somos una especie tan lingüística como musical". En este libro, analiza la relación que tiene la música con determinados trastornos. Sacks desvela fenómenos poco conocidos y nada divulgados, como las alucinaciones musicales, las melodías pegadizas que se convierten en bucles cerebrales, el síndrome de Williams o la amusia (incapacidad para escuchar música). En el aspecto terapéutico, Sacks sostiene que escuchar música no sólo puede aliviar una depresión o levantar el ánimo, sino actuar también como motor de la memoria y terapia coadyuvante para ciertas enfermedades como el Parkinson, la encefalitis o el síndrome de Tourette. El autor destaca el caso de Martin, un enfermo con retraso mental profundo que aprendió de memoria más de dos mil óperas completas.
Autor: JORDI MONTANER para consumer.es
El Alumno con Síndrome de Asperger en Secundaria
BREVE GUIA PARA LA ORIENTACION EDUCATIVA
Cuando el alumno con S.A. llega al instituto ha de enfrentarse a dos desafíos simultáneos: por un lado, la entrada en una nueva etapa evolutiva, la adolescencia, y por el otro, el tránsito de la Educación Primaria a la Secundaria.
Todo esto va a suponer una gran cantidad de cambios que podrían crear inmensas dificultades en el alumno con S.A. si no se manejan de forma apropiada: mayor número de profesores y de asignaturas, más cambios de aula, mayor volumen de tareas escolares para casa, exigencia de un mayor nivel de autonomía al alumno, mayor nivel de abstracción, menor atención individualizada…
A pesar de que el adolescente con S.A. es capaz, en un gran número de casos, de seguir el currículo ordinario, gracias a su adecuado nivel de desarrollo intelectual y lingüístico, ocurre con frecuencia que los alumnos con S.A. presentan fracaso escolar. Incluso, en muchas ocasiones, las excesivas demandas en el plano social y académico pueden llevar a la aparición de diversas alteraciones emocionales y comportamentales, irritabilidad, ansiedad, depresión o absentismo.
Por estos motivos, es necesario ANTICIPARNOS a la aparición de estos problemas y favorecer, en la medida de lo posible, su integración en el instituto.
ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN:
1..Preparación del alumno para la entrada en el Instituto
Las personas con S.A. tienen dificultades para aceptar los cambios y adaptarse a situaciones novedosas. Si no se prepara adecuadamente al alumno para este cambio tan importante, se podrían agudizar numerosas alteraciones emocionales y conductuales. Por ello es esencial adoptar las siguientes medidas:
*Los padres y su tutor deben prepararlo para el cambio.
*El alumno, acompañado de su tutor o de sus padres, debe hacer una visita al nuevo centro, conocer las instalaciones y al profesorado.
*El Colegio de Educación Primaria ha de ofrecer información sobre los compañeros cuya relación podría beneficiar al alumno con S.A., para ubicarlos en el mismo grupo de clase.
*El centro de Primaria ha de ofrecer toda la información necesaria sobre el alumno y sus necesidades educativas: nivel de competencia curricular, dificultades específicas, alteraciones emocionales, áreas de interés…
*El instituto ha de cuidar el grupo en el que ubique al alumno (mejor un grupo pequeño) así como el equipo educativo que lo atienda, teniendo especial delicadeza con la elección del tutor o tutora que le asigne.
2. El papel del orientador/a
Desde el primer momento, el papel del orientador/a del centro es fundamental. Creemos que, actualmente, es el agente con mayor capacidad para poner en marcha las iniciativas y medidas más eficaces. Por ejemplo:
*Distribuir la información existente sobre el alumno, y sobre el Síndrome de Asperger en general, al equipo docente.
*Celebrar reuniones periódicas para acordar líneas de actuación comunes.
*Ser el mediador inmediato entre la familia y el centro.
*Actuar de manera inmediata cuando surgen problemas: entre el alumno y la clase, entre el alumno y el profesorado…
*Convertir el propio departamento, en un lugar de referencia para el alumno al que poder acudir cuando tenga algún problema, se sienta solo o quiera hablar con alguien.
*Asesorar y coordinar todas las intervenciones educativas llevadas a cabo con el alumno.
3. Principales dificultades del S.A. y respuesta educativa más adecuada
La atención al alumno con S.A. debe ser INDIVIDUALIZADA, no hay fórmulas mágicas, aunque sí algunas consideraciones generales que pueden ser de utilidad.
Las personas con S.A. pueden presentar dificultades en las siguientes áreas:
a) Capacidad de organización y planificación: esto les puede llevar a la pérdida de material, abandono de actividades, dificultades para controlar el tiempo, centrar y mantener la atención, trabajar de forma independiente…
Respuesta educativa más adecuada:
- Las clases deben tener una rutina lo más estructurada y previsible posible. A las personas con S.A. no les gustan las sorpresas, por lo que se les debe preparar previamente cuando se presenten cambios en alguna rutina (ej, cambio de profesor, aula, actividad, fecha de un examen...). En estos casos se le debe anunciar con anticipación para que entienda lo que sucede cuando el cambio tenga lugar. De esta forma le ayudaremos a reducir la ansiedad y conductas inadecuadas por no entender lo que sucede.
- Organizar las tareas de forma clara y explicárselas paso a paso. Ayúdale a comprender que existe un inicio y un fin en cada actividad y comunícale de forma explícita el resultado final esperado.
- Utilizar apoyos visuales como horarios, esquemas, listas, dibujos, etc. con el fin de facilitar su comprensión.
- Favorecer el uso de la agenda para la organización del trabajo escolar en casa. Aunque se pretende que el adolescente sea capaz de utilizar la agenda de forma autónoma, es probable que en los primeros momentos se necesite la colaboración del profesorado o de un compañero para que anote las tareas.
b) Déficit en la comprensión de conceptos abstractos:
las personas con S.A. tienen una capacidad elevada para la memorización mecánica, y muchas veces un nivel intelectual alto. Esto hace que, muchas veces, el profesorado sobrevalore las capacidades del alumno y que se le someta a demandas cognitivas excesivas.
Respuesta educativa más adecuada:
- Indicarle los aspectos más relevantes de los conceptos abstractos y darle muchos ejemplos concretos.
c) Comprensión lectora: dificultades para inferir la información implícita y extraer la idea global del texto. A menudo, el alumno es capaz de memorizar gran cantidad de detalles, pero su comprensión del texto es superficial y literal. Esto también le puede ocasionar problemas a hora de responder en los exámenes.
Respuesta educativa más adecuada:
- No debe darse por supuesto que el alumno entiende lo que está leyendo o lo que se pide que haga; es bueno que el profesor se cerciore de que el estudiante lo ha entendido antes de hacer una prueba; no se trata de un concurso ni de unas oposiciones, sino de comprobar los conocimientos y habilidades o estrategias que el alumno efectivamente ha logrado aprender con nuestra ayuda.
- Es aconsejable realizar las pruebas de evaluación a través de preguntas cortas que exijan respuestas concretas, o preguntas cerradas (verdadero/falso, elegir una opción…), utilizar dibujos, unir con flechas, o incluso hacer evaluaciones orales…
d) Dificultades en la capacidad de percepción viso-espacial (problemas espaciales, dirección y orientación...) y coordinación viso-motora. Esto les puede causar dificultades en la escritura, así como en asignaturas como educación física o plástica.
Respuesta educativa más adecuada:
- Reforzar la presentación visual con explicaciones detalladas de los pasos a seguir para resolver un problema.
- Si tiene muchas dificultades para tomar apuntes, proporcionarle algunos apuntes fotocopiados, darle más tiempo para escribir un examen, permitirle que realice las tareas escolares en soporte informático...
- La clase de gimnasia, y el deporte en general, pueden ser causa de estrés. Pero si cambiamos el nivel de exigencia pueden llegar a disfrutar.
e) Intereses restringidos. Una de las características definitorias del S.A es el presentar un patrón repetitivo de comportamientos e intereses, junto con gran inflexibilidad de pensamiento. Estas características pueden interferir negativamente en su actividad escolar al ocupar toda su capacidad de atención, siendo la principal consecuencia la falta de motivación por aquellas asignaturas que no están dentro de su campo de interés.
La respuesta educativa más adecuada en estos casos consiste en:
- Aprovechar las áreas de interés especial o habilidades académicas sobresalientes incorporándolo en la actividad grupal cuando sea posible (ayudar a otros compañeros en las áreas en las que sobresale, hacer trabajos sobre su interés…).
Pero quizás la característica más discapacitante de los jóvenes con S.A. es su déficit de comprensión social y reciprocidad emocional. Este déficit es el responsable de las dificultades para relacionarse con sus iguales. Contrariamente a lo que a veces se cree, la mayoría de jóvenes y adolescentes con S.A., sienten deseos de relación y necesidad de formar parte de un grupo. Sin embargo, sus dificultades para entender las emociones, para predecir las conductas de los demás o comprender sus verdaderas intenciones, hacen que las situaciones sociales se conviertan en los momentos más estresantes de la jornada escolar, pudiendo derivar en un estado de confusión emocional y desorganización comportamental.
Por este motivo, un objetivo esencial de la intervención educativa debe ser favorecer la integración social del adolescente con S.A.
Respuesta educativa más adecuada:
- El profesorado debe cuidar la formación de grupos de trabajo de forma que el alumno con S.A. nunca se quede solo.
- No se debe permitir que el joven se convierta en blanco de las bromas o burlas de los compañeros. Tenemos que cortar este tipo de situaciones lo antes posible.
- Potenciar y evidenciar las capacidades del alumno para que se le respete.
- Explicarle el significado de ironías y frases con doble sentido.
ORIENTACIONES PARA CORREGIR UN MAL COMPORTAMIENTO
*Háblale de forma clara y tranquila, sin subir el tono de voz ni utilizar muchos gestos o expresiones que pueden interferir en la comprensión.
*Explícale exactamente lo que ha hecho mal y el comportamiento adecuado que se espera de él. No esperes que entienda el doble sentido o los comentarios irónicos.
*Intentar evitar luchas de poder crecientes. A menudo, las personas con S.A. no entienden muestras rígidas de autoridad o enfado, y se vuelven ellos mismos más rígidos y testarudos, si se les obliga a algo por la fuerza. Su comportamiento puede descontrolarse rápidamente y llegados a este punto, es mejor que el profesional dé marcha atrás y deje que las cosas se enfríen. Es siempre más aconsejable anticiparse a estas situaciones siempre que sea posible, y actuar de modo preventivo para evitar la confrontación, mediante la calma, la negociación, la presentación de alternativas o el desvío de su atención hacia otro tema.
*Observa y analiza las causas que le han llevado a comportarse de ese modo. Las personas con S.A. no tienen mala intención y cuando se comportan de forma inadecuada lo hacen por algún motivo que a los demás nos puede resultar difícil de entender.
*Ayúdale a analizar las causas de su conducta y sus consecuencias. La rigidez de pensamiento le dificulta tener en cuenta otras opciones y aprender de sus errores.
*Hay momentos en que puede necesitar salir de clase. Es algo que se le debe permitir ya que es una manera de prevenir la explosión de conductas inadecuadas o agresivas. Un simple paseo puede bastar para que se relaje y pueda volver a incorporarse a la dinámica de la clase.
*Disponer de un profesional del centro (Ej., el orientador o su tutor) como referente para anticiparle los cambios y apoyarle emocionalmente en los momentos de ansiedad o si aparecen problemas puede ser de gran ayuda para favorecer su adaptación escolar.
Autor: Gemma Morant
Agradecemos a Roberto Jimenez (Altagracia, Córdoba) por su valiosa colaboración.
Cuando el alumno con S.A. llega al instituto ha de enfrentarse a dos desafíos simultáneos: por un lado, la entrada en una nueva etapa evolutiva, la adolescencia, y por el otro, el tránsito de la Educación Primaria a la Secundaria.
Todo esto va a suponer una gran cantidad de cambios que podrían crear inmensas dificultades en el alumno con S.A. si no se manejan de forma apropiada: mayor número de profesores y de asignaturas, más cambios de aula, mayor volumen de tareas escolares para casa, exigencia de un mayor nivel de autonomía al alumno, mayor nivel de abstracción, menor atención individualizada…
A pesar de que el adolescente con S.A. es capaz, en un gran número de casos, de seguir el currículo ordinario, gracias a su adecuado nivel de desarrollo intelectual y lingüístico, ocurre con frecuencia que los alumnos con S.A. presentan fracaso escolar. Incluso, en muchas ocasiones, las excesivas demandas en el plano social y académico pueden llevar a la aparición de diversas alteraciones emocionales y comportamentales, irritabilidad, ansiedad, depresión o absentismo.
Por estos motivos, es necesario ANTICIPARNOS a la aparición de estos problemas y favorecer, en la medida de lo posible, su integración en el instituto.
ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN:
1..Preparación del alumno para la entrada en el Instituto
Las personas con S.A. tienen dificultades para aceptar los cambios y adaptarse a situaciones novedosas. Si no se prepara adecuadamente al alumno para este cambio tan importante, se podrían agudizar numerosas alteraciones emocionales y conductuales. Por ello es esencial adoptar las siguientes medidas:
*Los padres y su tutor deben prepararlo para el cambio.
*El alumno, acompañado de su tutor o de sus padres, debe hacer una visita al nuevo centro, conocer las instalaciones y al profesorado.
*El Colegio de Educación Primaria ha de ofrecer información sobre los compañeros cuya relación podría beneficiar al alumno con S.A., para ubicarlos en el mismo grupo de clase.
*El centro de Primaria ha de ofrecer toda la información necesaria sobre el alumno y sus necesidades educativas: nivel de competencia curricular, dificultades específicas, alteraciones emocionales, áreas de interés…
*El instituto ha de cuidar el grupo en el que ubique al alumno (mejor un grupo pequeño) así como el equipo educativo que lo atienda, teniendo especial delicadeza con la elección del tutor o tutora que le asigne.
2. El papel del orientador/a
Desde el primer momento, el papel del orientador/a del centro es fundamental. Creemos que, actualmente, es el agente con mayor capacidad para poner en marcha las iniciativas y medidas más eficaces. Por ejemplo:
*Distribuir la información existente sobre el alumno, y sobre el Síndrome de Asperger en general, al equipo docente.
*Celebrar reuniones periódicas para acordar líneas de actuación comunes.
*Ser el mediador inmediato entre la familia y el centro.
*Actuar de manera inmediata cuando surgen problemas: entre el alumno y la clase, entre el alumno y el profesorado…
*Convertir el propio departamento, en un lugar de referencia para el alumno al que poder acudir cuando tenga algún problema, se sienta solo o quiera hablar con alguien.
*Asesorar y coordinar todas las intervenciones educativas llevadas a cabo con el alumno.
3. Principales dificultades del S.A. y respuesta educativa más adecuada
La atención al alumno con S.A. debe ser INDIVIDUALIZADA, no hay fórmulas mágicas, aunque sí algunas consideraciones generales que pueden ser de utilidad.
Las personas con S.A. pueden presentar dificultades en las siguientes áreas:
a) Capacidad de organización y planificación: esto les puede llevar a la pérdida de material, abandono de actividades, dificultades para controlar el tiempo, centrar y mantener la atención, trabajar de forma independiente…
Respuesta educativa más adecuada:
- Las clases deben tener una rutina lo más estructurada y previsible posible. A las personas con S.A. no les gustan las sorpresas, por lo que se les debe preparar previamente cuando se presenten cambios en alguna rutina (ej, cambio de profesor, aula, actividad, fecha de un examen...). En estos casos se le debe anunciar con anticipación para que entienda lo que sucede cuando el cambio tenga lugar. De esta forma le ayudaremos a reducir la ansiedad y conductas inadecuadas por no entender lo que sucede.
- Organizar las tareas de forma clara y explicárselas paso a paso. Ayúdale a comprender que existe un inicio y un fin en cada actividad y comunícale de forma explícita el resultado final esperado.
- Utilizar apoyos visuales como horarios, esquemas, listas, dibujos, etc. con el fin de facilitar su comprensión.
- Favorecer el uso de la agenda para la organización del trabajo escolar en casa. Aunque se pretende que el adolescente sea capaz de utilizar la agenda de forma autónoma, es probable que en los primeros momentos se necesite la colaboración del profesorado o de un compañero para que anote las tareas.
b) Déficit en la comprensión de conceptos abstractos:
las personas con S.A. tienen una capacidad elevada para la memorización mecánica, y muchas veces un nivel intelectual alto. Esto hace que, muchas veces, el profesorado sobrevalore las capacidades del alumno y que se le someta a demandas cognitivas excesivas.
Respuesta educativa más adecuada:
- Indicarle los aspectos más relevantes de los conceptos abstractos y darle muchos ejemplos concretos.
c) Comprensión lectora: dificultades para inferir la información implícita y extraer la idea global del texto. A menudo, el alumno es capaz de memorizar gran cantidad de detalles, pero su comprensión del texto es superficial y literal. Esto también le puede ocasionar problemas a hora de responder en los exámenes.
Respuesta educativa más adecuada:
- No debe darse por supuesto que el alumno entiende lo que está leyendo o lo que se pide que haga; es bueno que el profesor se cerciore de que el estudiante lo ha entendido antes de hacer una prueba; no se trata de un concurso ni de unas oposiciones, sino de comprobar los conocimientos y habilidades o estrategias que el alumno efectivamente ha logrado aprender con nuestra ayuda.
- Es aconsejable realizar las pruebas de evaluación a través de preguntas cortas que exijan respuestas concretas, o preguntas cerradas (verdadero/falso, elegir una opción…), utilizar dibujos, unir con flechas, o incluso hacer evaluaciones orales…
d) Dificultades en la capacidad de percepción viso-espacial (problemas espaciales, dirección y orientación...) y coordinación viso-motora. Esto les puede causar dificultades en la escritura, así como en asignaturas como educación física o plástica.
Respuesta educativa más adecuada:
- Reforzar la presentación visual con explicaciones detalladas de los pasos a seguir para resolver un problema.
- Si tiene muchas dificultades para tomar apuntes, proporcionarle algunos apuntes fotocopiados, darle más tiempo para escribir un examen, permitirle que realice las tareas escolares en soporte informático...
- La clase de gimnasia, y el deporte en general, pueden ser causa de estrés. Pero si cambiamos el nivel de exigencia pueden llegar a disfrutar.
e) Intereses restringidos. Una de las características definitorias del S.A es el presentar un patrón repetitivo de comportamientos e intereses, junto con gran inflexibilidad de pensamiento. Estas características pueden interferir negativamente en su actividad escolar al ocupar toda su capacidad de atención, siendo la principal consecuencia la falta de motivación por aquellas asignaturas que no están dentro de su campo de interés.
La respuesta educativa más adecuada en estos casos consiste en:
- Aprovechar las áreas de interés especial o habilidades académicas sobresalientes incorporándolo en la actividad grupal cuando sea posible (ayudar a otros compañeros en las áreas en las que sobresale, hacer trabajos sobre su interés…).
Pero quizás la característica más discapacitante de los jóvenes con S.A. es su déficit de comprensión social y reciprocidad emocional. Este déficit es el responsable de las dificultades para relacionarse con sus iguales. Contrariamente a lo que a veces se cree, la mayoría de jóvenes y adolescentes con S.A., sienten deseos de relación y necesidad de formar parte de un grupo. Sin embargo, sus dificultades para entender las emociones, para predecir las conductas de los demás o comprender sus verdaderas intenciones, hacen que las situaciones sociales se conviertan en los momentos más estresantes de la jornada escolar, pudiendo derivar en un estado de confusión emocional y desorganización comportamental.
Por este motivo, un objetivo esencial de la intervención educativa debe ser favorecer la integración social del adolescente con S.A.
Respuesta educativa más adecuada:
- El profesorado debe cuidar la formación de grupos de trabajo de forma que el alumno con S.A. nunca se quede solo.
- No se debe permitir que el joven se convierta en blanco de las bromas o burlas de los compañeros. Tenemos que cortar este tipo de situaciones lo antes posible.
- Potenciar y evidenciar las capacidades del alumno para que se le respete.
- Explicarle el significado de ironías y frases con doble sentido.
ORIENTACIONES PARA CORREGIR UN MAL COMPORTAMIENTO
*Háblale de forma clara y tranquila, sin subir el tono de voz ni utilizar muchos gestos o expresiones que pueden interferir en la comprensión.
*Explícale exactamente lo que ha hecho mal y el comportamiento adecuado que se espera de él. No esperes que entienda el doble sentido o los comentarios irónicos.
*Intentar evitar luchas de poder crecientes. A menudo, las personas con S.A. no entienden muestras rígidas de autoridad o enfado, y se vuelven ellos mismos más rígidos y testarudos, si se les obliga a algo por la fuerza. Su comportamiento puede descontrolarse rápidamente y llegados a este punto, es mejor que el profesional dé marcha atrás y deje que las cosas se enfríen. Es siempre más aconsejable anticiparse a estas situaciones siempre que sea posible, y actuar de modo preventivo para evitar la confrontación, mediante la calma, la negociación, la presentación de alternativas o el desvío de su atención hacia otro tema.
*Observa y analiza las causas que le han llevado a comportarse de ese modo. Las personas con S.A. no tienen mala intención y cuando se comportan de forma inadecuada lo hacen por algún motivo que a los demás nos puede resultar difícil de entender.
*Ayúdale a analizar las causas de su conducta y sus consecuencias. La rigidez de pensamiento le dificulta tener en cuenta otras opciones y aprender de sus errores.
*Hay momentos en que puede necesitar salir de clase. Es algo que se le debe permitir ya que es una manera de prevenir la explosión de conductas inadecuadas o agresivas. Un simple paseo puede bastar para que se relaje y pueda volver a incorporarse a la dinámica de la clase.
*Disponer de un profesional del centro (Ej., el orientador o su tutor) como referente para anticiparle los cambios y apoyarle emocionalmente en los momentos de ansiedad o si aparecen problemas puede ser de gran ayuda para favorecer su adaptación escolar.
Autor: Gemma Morant
Agradecemos a Roberto Jimenez (Altagracia, Córdoba) por su valiosa colaboración.
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Preeclampsia y función tiroidea reducida
Una investigación reciente tiene malas noticias para las mujeres que desarrollan una afección conocida como preeclampsia durante el embarazo. Están en mayor riesgo de función tiroidea reducida y tienen más probabilidades de tener problemas de tiroides posteriormente.La preeclampsia se desarrollar en la segunda mitad del embarazo y puede causar problemas graves, como hipertensión excesiva. Las causas no son claras, pero podrían tener que ver con niveles elevados de proteínas en el organismo.
Los investigadores de los EE. UU. y Noruega examinaron dos grupos de mujeres embarazadas, las que desarrollaron preeclampsia y las que no, y publicaron los hallazgos de su estudio en la edición en línea del 18 de noviembre de BMJ.
En el estudio estadounidense, los investigadores compararon a 140 mujeres embarazadas sanas que desarrollaron preeclampsia con 140 mujeres que no la desarrollaron. Las que tenían la afección mostraron el doble de niveles de hormona estimulante de la tiroides que las que no desarrollaron preeclampsia.
El estudio noruego le dio seguimiento a 7,121 mujeres embarazadas durante unos veinte años y halló que haber tenido preeclampsia, sobre todo en dos embarazos, incrementó el riesgo de que tuvieran concentraciones elevadas de la hormona años después del embarazo.
Los investigadores sugieren que los médicos deben darle seguimiento cercano a las mujeres que desarrollan preeclampsia y vigilar, no solo la enfermedad renal y cardiaca, que son riesgos conocidos, sino también la enfermedad de la tiroides.
Fuente: BMJ, news release, Nov. 18, 2009
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tiroides
Luz de esperanza para tratar síndrome de Down
Investigaciones alentadoras sobre ratones podrían potencialmente conducir a tratamientos para mejorar el funcionamiento de niños trisómicos, según un estudio publicado. Investigaciones alentadoras sobre ratones podrían potencialmente conducir a tratamientos para mejorar el funcionamiento de niños trisómicos, según un estudio publicado este miércoles.
Al nacer, esos niños no son mentalmente retardados pero desarrollan con los años problemas cognitivos a causa de déficits de memoria inherentes a la trisomía 21, también llamada síndrome de Down.
Esta incapacidad para memorizar limita el aprendizaje porque el cerebro tiene dificultades para retener las experiencias que permiten un desarrollo cognitivo normal, explican investigadores de la facultad de Medicina de la universidad de Stanford (Palo Alto, California, oeste).
Sus trabajos, aparecidos en la nueva revista médica Science Translational Medecine, aportan una nueva visión del mecanismo neural responsable del funcionamiento deficitario de la memoria y propone una nueva estrategia para corregir los efectos del problema con medicamentos.
La investigación realizada en ratones cuyos cerebros fueron manipulados genéticamente para hacerlos similares a los niños trisómicos mostró por primera vez que la estimulación de la producción de noradrenalina mejora su capacidad mental.
La noradrenalina es un neurotransmisor que permite comunicarse a las células nerviosas.
"Si se interviene suficientemente temprano, se podría ayudar a los niños trisómicos a memorizar y utilizar información", explicó el Dr. Ahmad Salehi, director del estudio.
"Teóricamente ello podría conducir a mejorar sus funciones mentales", agrega en el artículo.
La trisomía 21 es un defecto genético resultante de un ejemplar adicional del cromosoma 21 cuya causa no ha sido determinada.
Fuente: MSNSalud.com
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trisomía
domingo 22 de noviembre de 2009
ESTRATEGIAS PARA FACILITAR LA INTERACCIÓN SOCIAL
NIVEL 1: FACILITAR LA ATENCIÓN A LAS PERSONAS, LA CONTINGENCIA SOCIAL Y LA TOMA DE TURNOS
Fase 1: Percepción de las relaciones de contingencia entre las acciones propias y de otros.
Método:
El propósito de esta fase es ayudar al niño a darse cuenta de la similitud y de la relación de contingencia entre sus propias acciones y las del adulto. El adulto imita de forma exacta las acciones del niño con juguetes, sus movimientos corporales y sus vocalizaciones, y lo hace simultáneamente o inmediatamente después de las acciones del niño. Las imitaciones han de ser tan similares como sea posible a la conducta del niño, pero exageradas. Se debe tener cuidado en captar la atención del niño colocando los juguetes dentro de su campo visual.
Objetivos:
1.-El niño comienza a atender a las acciones del adulto.
2.-El niño comienza a darse cuenta de que las acciones del adulto siguen a sus propias acciones.
Fase 2: Facilitación del contacto ocular.
Método:
Una minoría de los niños centra su atención en las acciones que realiza el adulto con los juguetes en vez de en su cara. El propósito de esta fase es desplazar la atención del niño de los juguetes hacia el adulto. La estrategia es esencialmente la misma que la de la fase anterior, excepto en que el adulto facilita el contacto ocular colocando estratégicamente su cara dentro del campo visual del niño. Mientras imita las acciones del niño, su cara debe estar justo detrás de los juguetes. De esta forma, si el niño mira a los juguetes también verá la cara del adulto. El adulto puede sonreír y mostrar alegría y exagerar sus expresiones faciales cuando el niño mire en su dirección.
Objetivos:
1.-El niño comienza a mirar a la cara del adulto.
2.-El niño se da cuenta de que el adulto está siguiendo sus acciones.
Fase 3: Facilitar la toma de turnos.
Método:
El propósito de esta fase es ayudar al niño a aprender la naturaleza recíproca de las interacciones. Ocasionalmente, el adulto espera unos pocos segundos antes de imitar al niño para ver si éste espera a que le imite. Este tipo de imitación alternante crea una sensación de toma de turnos en la que el niño toma un turno, y después el adulto toma otro turno. A menudo el niño disfrutará con esta actividad y la realizará como un juego, acelerando o ralentizando sus acciones para ver si el adulto las sigue.
Objetivos:
1.- El niño espera la imitación del adulto.
2.- El niño comienza a cambiar su conducta y mira a ver si el adulto cambia su conducta.
3.- El niño muestra signos de estar participando en un juego.
Fase 4: Discriminación entre contingencia y contra imitaciónMétodo:
El propósito de esta fase es que el niño aprenda que la interacción recíproca puede tener lugar incluso cuando el adulto no imita exactamente su conducta. En vez de realizar una imitación exacta de las acciones del niño, el adulto hace leves modificaciones. Por ejemplo, puede imitar las acciones del niño pero con un juguete diferente, o puede usar el mismo juguete pero modificando ligeramente sus imitaciones. Por ejemplo, puede alterar la rapidez de su imitación (más rápida, más lenta). También puede dirigirle vocalizaciones ligeramente más complejas. Por ejemplo, si el niño está usando sonidos de consonante-vocal (Ej. “ma-ma-ma”), el adulto añade un sonido para convertirlos en palabra (ej. “mom”, “mom”, “mom” = “mamá”, “mamá”, “mamá”).
Objetivos:
1.-El niño anticipa las imitaciones del adulto incluso cuando no son exactas.
2.- El niño sigue disfrutando en las interacciones de toma de turnos.
NIVEL 2: IMITACIÓN Y HABILIDADES DE ATENCIÓN CONJUNTA
Habilidades de Imitación.
Fase 1: Imitación de Esquemas FamiliaresMétodo:
El propósito de esta fase es facilitar que el niño imite al adulto. Algunos niños pueden imitar si se les da las señales o la orden adecuada. Lo esencial es la espontaneidad. La estrategia consiste en introducir un esquema y/o un sonido familiar que ya pertenezca al repertorio conductual del niño. Cuando el niño está atendiendo y colaborando óptimamente con el adulto, éste introduce un esquema familiar simple de acción con un juguete. Para comenzar, esta acción es una de las que el niño haya realizado recientemente. Puede que el adulto necesite presentarla varias veces y que la imitación del niño esté demorada. El adulto vuelve a imitar al niño después de varios intentos de facilitar su imitación espontánea.
Objetivos:
1.- El niño imita espontáneamente esquemas familiares simples con juguetes.
2.- El niño imita espontáneamente vocalizaciones familiares.
3.- El niño imita espontáneamente esquemas complejos con juguetes y/o vocalizaciones.
Fase 2: Imitación de Esquemas Nuevos
Método:
El propósito de esta fase es facilitar que el niño imite espontáneamente acciones nuevas. La estrategia es la misma que la de la fase anterior, excepto en que se introducen esquemas no familiares. El adulto comienza con esquemas que son ligeras modificaciones de los esquemas familiares del niño y progresa lentamente hacia acciones y sonidos más novedosos.
Objetivos:
1.-El niño imita espontáneamente sutiles modificaciones de esquemas familiares con juguetes y/o vocalizaciones.
2.- El niño imita espontáneamente esquemas más novedosos con juguetes y/o vocalizaciones.
COMUNICACION TEMPRANA Y ATENCION CONJUNTA
Fase 1: Comunicación para Conseguir un Deseo.
Método:
El propósito de esta fase es motivar al niño para que se comunique espontáneamente con el adulto con el fin de conseguir un deseo. Esto se consigue colocando objetos interesantes dentro de un recipiente difícil de abrir o fuera del alcance. El adulto espera a que el niño use un gesto, la mirada o lenguaje para indicar que quiere el objeto y después, inmediatamente, cumple la petición del niño.
Objetivo:
1.-El niño se comunica espontáneamente (gestos, mirada o lenguaje) para pedir un objeto deseado.
Fase 2: Compartir actividades.
Método:
El propósito de esta fase es facilitar la participación del niño y su comunicación en actividades compartidas. Los objetos usados en la sesión están diseñados para requerir la ayuda de otra persona (globos, pompas de jabón, un juguete de cuerda difícil de accionar, un tren sobre raíles). El niño está entonces motivado para compartir el objeto deseado con otra persona. Son útiles los objetos que de forma natural dirigen la atención hacia la cara del adulto (Ej. pompas, globos). Además, la atención compartida puede ocurrir en torno a una rutina social. A menudo, los niños iniciarán interacciones ritualizadas con objetos o movimientos del cuerpo. El adulto puede facilitar el desarrollo de estas rutinas interpretando las acciones del niño como si fueran demandas para compartir actividades. Por ejemplo, el adulto puede colgar en la habitación una sarta de abalorios y jugar con el niño dándole vueltas cada vez que toque los abalorios.
Objetivos:
1.-El niño se comunica espontáneamente para pedir ayuda.
2.-El niño pide al adulto que participe en una actividad compartida.
3.-El niño pide al adulto que participe en rutinas sociales compartidas.
Fase 3: Atender a las señales no verbales propias
Método:
El propósito de esta fase es enseñar al niño que sus propias señales no verbales (principalmente el contacto ocular) son importantes en la comunicación con otras personas. Esto se facilita si el adulto hace una pausa antes de cumplir los deseos del niño. Con frecuencia, entonces el niño mirará espontáneamente a la cara del adulto para incitar el comienzo de la actividad. Con los niños de más alto funcionamiento otra estrategia consiste en fingir confusión o falta de comprensión de la petición realizada. Por ejemplo, el adulto puede simular confusión sobre si se le pide que dibuje una “B” o una “G” hasta que el niño se vuelva y le mire mientras hace la petición.
Objetivo:
1. El niño comienza a pedir actividades mientras mira a la cara del adulto, combinando el contacto ocular con las peticiones.
Fase 4: Atender a las señales no verbales de los demás y dirigir la atención del otro.
Método:
El propósito de esta fase es conseguir que el niño comience a tener en cuenta las señales no verbales más complejas del adulto durante la comunicación. Una vez que el niño empieza a realizar consistentemente su petición mirando a la cara del adulto, éste produce una señal no verbal exagerada (Ej. una sonrisa o un gesto de asentimiento con la cabeza exagerados) para indicarle si va o no a realizar la actividad. De este modo, el niño aprende que las señales no verbales de los demás son importantes para determinar su consentimiento respecto de una petición. Ocasionalmente el adulto puede simular no prestar atención al niño y, de esta forma, motivarle para que le dirija la atención hacia el objeto o actividad deseada.
Objetivos:
1.-El niño comienza a atender a las señales no verbales del adulto.
2.-El niño dirige la atención del adulto hacia un objeto o actividad.
Autores: LAURA GLOFER KLINGER Y GERALDINE DAWSON
Fase 1: Percepción de las relaciones de contingencia entre las acciones propias y de otros.
Método:
El propósito de esta fase es ayudar al niño a darse cuenta de la similitud y de la relación de contingencia entre sus propias acciones y las del adulto. El adulto imita de forma exacta las acciones del niño con juguetes, sus movimientos corporales y sus vocalizaciones, y lo hace simultáneamente o inmediatamente después de las acciones del niño. Las imitaciones han de ser tan similares como sea posible a la conducta del niño, pero exageradas. Se debe tener cuidado en captar la atención del niño colocando los juguetes dentro de su campo visual.
Objetivos:
1.-El niño comienza a atender a las acciones del adulto.
2.-El niño comienza a darse cuenta de que las acciones del adulto siguen a sus propias acciones.
Fase 2: Facilitación del contacto ocular.
Método:
Una minoría de los niños centra su atención en las acciones que realiza el adulto con los juguetes en vez de en su cara. El propósito de esta fase es desplazar la atención del niño de los juguetes hacia el adulto. La estrategia es esencialmente la misma que la de la fase anterior, excepto en que el adulto facilita el contacto ocular colocando estratégicamente su cara dentro del campo visual del niño. Mientras imita las acciones del niño, su cara debe estar justo detrás de los juguetes. De esta forma, si el niño mira a los juguetes también verá la cara del adulto. El adulto puede sonreír y mostrar alegría y exagerar sus expresiones faciales cuando el niño mire en su dirección.
Objetivos:
1.-El niño comienza a mirar a la cara del adulto.
2.-El niño se da cuenta de que el adulto está siguiendo sus acciones.
Fase 3: Facilitar la toma de turnos.
Método:
El propósito de esta fase es ayudar al niño a aprender la naturaleza recíproca de las interacciones. Ocasionalmente, el adulto espera unos pocos segundos antes de imitar al niño para ver si éste espera a que le imite. Este tipo de imitación alternante crea una sensación de toma de turnos en la que el niño toma un turno, y después el adulto toma otro turno. A menudo el niño disfrutará con esta actividad y la realizará como un juego, acelerando o ralentizando sus acciones para ver si el adulto las sigue.
Objetivos:
1.- El niño espera la imitación del adulto.
2.- El niño comienza a cambiar su conducta y mira a ver si el adulto cambia su conducta.
3.- El niño muestra signos de estar participando en un juego.
Fase 4: Discriminación entre contingencia y contra imitaciónMétodo:
El propósito de esta fase es que el niño aprenda que la interacción recíproca puede tener lugar incluso cuando el adulto no imita exactamente su conducta. En vez de realizar una imitación exacta de las acciones del niño, el adulto hace leves modificaciones. Por ejemplo, puede imitar las acciones del niño pero con un juguete diferente, o puede usar el mismo juguete pero modificando ligeramente sus imitaciones. Por ejemplo, puede alterar la rapidez de su imitación (más rápida, más lenta). También puede dirigirle vocalizaciones ligeramente más complejas. Por ejemplo, si el niño está usando sonidos de consonante-vocal (Ej. “ma-ma-ma”), el adulto añade un sonido para convertirlos en palabra (ej. “mom”, “mom”, “mom” = “mamá”, “mamá”, “mamá”).
Objetivos:
1.-El niño anticipa las imitaciones del adulto incluso cuando no son exactas.
2.- El niño sigue disfrutando en las interacciones de toma de turnos.
NIVEL 2: IMITACIÓN Y HABILIDADES DE ATENCIÓN CONJUNTA
Habilidades de Imitación.
Fase 1: Imitación de Esquemas FamiliaresMétodo:
El propósito de esta fase es facilitar que el niño imite al adulto. Algunos niños pueden imitar si se les da las señales o la orden adecuada. Lo esencial es la espontaneidad. La estrategia consiste en introducir un esquema y/o un sonido familiar que ya pertenezca al repertorio conductual del niño. Cuando el niño está atendiendo y colaborando óptimamente con el adulto, éste introduce un esquema familiar simple de acción con un juguete. Para comenzar, esta acción es una de las que el niño haya realizado recientemente. Puede que el adulto necesite presentarla varias veces y que la imitación del niño esté demorada. El adulto vuelve a imitar al niño después de varios intentos de facilitar su imitación espontánea.
Objetivos:
1.- El niño imita espontáneamente esquemas familiares simples con juguetes.
2.- El niño imita espontáneamente vocalizaciones familiares.
3.- El niño imita espontáneamente esquemas complejos con juguetes y/o vocalizaciones.
Fase 2: Imitación de Esquemas Nuevos
Método:
El propósito de esta fase es facilitar que el niño imite espontáneamente acciones nuevas. La estrategia es la misma que la de la fase anterior, excepto en que se introducen esquemas no familiares. El adulto comienza con esquemas que son ligeras modificaciones de los esquemas familiares del niño y progresa lentamente hacia acciones y sonidos más novedosos.
Objetivos:
1.-El niño imita espontáneamente sutiles modificaciones de esquemas familiares con juguetes y/o vocalizaciones.
2.- El niño imita espontáneamente esquemas más novedosos con juguetes y/o vocalizaciones.
COMUNICACION TEMPRANA Y ATENCION CONJUNTA
Fase 1: Comunicación para Conseguir un Deseo.
Método:
El propósito de esta fase es motivar al niño para que se comunique espontáneamente con el adulto con el fin de conseguir un deseo. Esto se consigue colocando objetos interesantes dentro de un recipiente difícil de abrir o fuera del alcance. El adulto espera a que el niño use un gesto, la mirada o lenguaje para indicar que quiere el objeto y después, inmediatamente, cumple la petición del niño.
Objetivo:
1.-El niño se comunica espontáneamente (gestos, mirada o lenguaje) para pedir un objeto deseado.
Fase 2: Compartir actividades.
Método:
El propósito de esta fase es facilitar la participación del niño y su comunicación en actividades compartidas. Los objetos usados en la sesión están diseñados para requerir la ayuda de otra persona (globos, pompas de jabón, un juguete de cuerda difícil de accionar, un tren sobre raíles). El niño está entonces motivado para compartir el objeto deseado con otra persona. Son útiles los objetos que de forma natural dirigen la atención hacia la cara del adulto (Ej. pompas, globos). Además, la atención compartida puede ocurrir en torno a una rutina social. A menudo, los niños iniciarán interacciones ritualizadas con objetos o movimientos del cuerpo. El adulto puede facilitar el desarrollo de estas rutinas interpretando las acciones del niño como si fueran demandas para compartir actividades. Por ejemplo, el adulto puede colgar en la habitación una sarta de abalorios y jugar con el niño dándole vueltas cada vez que toque los abalorios.
Objetivos:
1.-El niño se comunica espontáneamente para pedir ayuda.
2.-El niño pide al adulto que participe en una actividad compartida.
3.-El niño pide al adulto que participe en rutinas sociales compartidas.
Fase 3: Atender a las señales no verbales propias
Método:
El propósito de esta fase es enseñar al niño que sus propias señales no verbales (principalmente el contacto ocular) son importantes en la comunicación con otras personas. Esto se facilita si el adulto hace una pausa antes de cumplir los deseos del niño. Con frecuencia, entonces el niño mirará espontáneamente a la cara del adulto para incitar el comienzo de la actividad. Con los niños de más alto funcionamiento otra estrategia consiste en fingir confusión o falta de comprensión de la petición realizada. Por ejemplo, el adulto puede simular confusión sobre si se le pide que dibuje una “B” o una “G” hasta que el niño se vuelva y le mire mientras hace la petición.
Objetivo:
1. El niño comienza a pedir actividades mientras mira a la cara del adulto, combinando el contacto ocular con las peticiones.
Fase 4: Atender a las señales no verbales de los demás y dirigir la atención del otro.
Método:
El propósito de esta fase es conseguir que el niño comience a tener en cuenta las señales no verbales más complejas del adulto durante la comunicación. Una vez que el niño empieza a realizar consistentemente su petición mirando a la cara del adulto, éste produce una señal no verbal exagerada (Ej. una sonrisa o un gesto de asentimiento con la cabeza exagerados) para indicarle si va o no a realizar la actividad. De este modo, el niño aprende que las señales no verbales de los demás son importantes para determinar su consentimiento respecto de una petición. Ocasionalmente el adulto puede simular no prestar atención al niño y, de esta forma, motivarle para que le dirija la atención hacia el objeto o actividad deseada.
Objetivos:
1.-El niño comienza a atender a las señales no verbales del adulto.
2.-El niño dirige la atención del adulto hacia un objeto o actividad.
Autores: LAURA GLOFER KLINGER Y GERALDINE DAWSON
sábado 21 de noviembre de 2009
Los diuréticos siguen siendo el mejor tratamiento para la presión arterial alta
Los diuréticos fiables mantienen su estatus como mejor línea de tratamiento en hombres y mujeres mayores con presión arterial alta, concluye una investigación reciente.La clortalidona, un diurético del tipo tiazida, superó a otros tres tratamientos, un bloqueador del canal del calcio, un inhibidor de la ECA y un bloqueador del receptor alfa, en la mayoría de las áreas, pero sobre todo en reducir la incidencia de accidente cerebrovascular e insuficiencia cardiaca, de acuerdo con los datos más actuales de un estudio de gran tamaño en marcha conocido como ALLHAT (por la sigla en inglés de Ensayo de tratamiento antihipertensivo y reductor de lípidos para evitar el ataque cardiaco).
"Creemos que a los diuréticos tipo tiazida se les debería dar preferencia", señaló el investigador del estudio, el Dr. William Cushman, profesor y jefe de medicina preventiva del Centro Médico de Asuntos de Veteranos en Memphis, Tennessee, en una conferencia de prensa sobre los hallazgos el miércoles en la reunión anual de la American Heart Association (AHA) en Orlando, Florida.
"El mensaje sigue siendo en gran parte el mismo y el mensaje principal es que tratar la hipertensión [presión arterial alta] es muy necesario", agregó el Dr. Clyde Yancy, presidente de la AHA. "Tratar la hipertensión con clortalidona resultó en una reducción significativa en la insuficiencia cardiaca y accidente cerebrovascular".
El ensayo original comenzó en 1994, y participaron más de 42,000 pacientes que tenían hipertensión y al menos otro factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular. Los participantes fueron asignados de manera aleatoria para tomar uno de los siguientes antihipertensivos: clortalidona (el diurético), besilato de amlodipina (el bloqueador del canal del calcio), mesilato de doxazosina (el bloqueador alfa) o lisinopril (un inhibidor de la ECA).
El seguimiento a cinco años, que finalizó en 2002, pretendía observar si emergían nuevas diferencias con el uso a largo plazo de estos medicamentos, sobre todo en lo referente a la enfermedad arterial coronaria, la mortalidad total, la insuficiencia cardiaca y la enfermedad cardiovascular.
"Éste es el ensayo más grande que se ha hecho hasta la fecha sobre la hipertensión", apuntó Cushman.
Los resultados anteriores de ALLHAT habían encontrado que los diuréticos eran tan buenos o mejores que otros medicamentos para la presión arterial en el tratamiento de la hipertensión en pacientes de síndrome metabólico (un conjunto de factores que ponen a una persona en riesgo de enfermedad cardiaca), sobre todo en pacientes negros.
"Ninguno de los medicamentos más recientes fue superior a la clortalidona en reducir la muerte por enfermedad cardiovascular o la enfermedad renal en fase terminal, aunque el bloqueador del canal del calcio fue muy similar", declaró Cushman.
Los accidentes cerebrovasculares fueron mucho más comunes en los participantes negros del estudio que tomaban los nuevos medicamentos, y los pacientes que tomaban el bloqueador del calcio tenían tasas mucho más altas de insuficiencia cardiaca.
Cushman también presentó algunos datos de seguimiento a 10 años, que eran esencialmente similares a los datos de cinco años. No se presentaron nuevos eventos adversos, señaló.
"El tratamiento de la clortalidona es superior en la prevención de uno o más eventos cardiovasculares importantes siempre y cuando los participantes lo siguieran tomando", dijo.
Fuentes: Nov. 18, 2009, news conference with William Cushman, M.D., professor and chief of preventive medicine, Veterans Affairs Medical Center, Memphis, Tenn.; Clyde Yancy, M.D., president, American Heart Association; Nov. 18, 2009, presentation, American Heart Association annual meeting, Orlando, Fla.
Etiquetas:
adultos,
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medicación,
presion sanguinea,
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