
viernes, 27 de febrero de 2009
Presentadora discapacitada en programa televisivo

jueves, 26 de febrero de 2009
Importancia de los gestos en la infancia

Esta conexión entre gestos y habla, que se produce en edades mucho más tempranas, podría convertirse en un buen foco de intervención si investigaciones posteriores corroboran que un mayor número de gestos redunda en un mayor vocabulario, según Susan-Goldin Meadow, profesora de Psicología en la Universidad de Chicago y autora del estudio junto con Meredith Rowe.
La investigación ha mostrado, además, que los niños de familias con mayor nivel socioeconómico ven favorecida su capacidad para adquirir riqueza en el lenguaje. Esta característica ya se había comprobado en anteriores investigaciones. En ellas se asegura que las familias con mayores ingresos y nivel educativo hablan más con sus hijos y con frases mucho más complejas, lo que les permite enriquecer el vocabulario a edades mucho más tempranas.
Para estudiar las diferencias gestuales, los investigadores examinaron a medio centenar de familias de varios niveles socioeconómicos. Grabaron en vídeo a niños de 14 meses durante 90 minutos mientras interactuaban con su cuidador principal en casa. Los autores registraron las palabras y gestos que se producían en la comunicación entre padres e hijos. A esa edad, los bebés hacían una media de 20,9 tipos de gestos distintos, con grandes diferencias en función de su estatus social y económico: los niños de familias más acomodadas produjeron una media de 24 gestos, mientras que los del otro extremo sólo 13.
Cuando los niños cumplieron cuatro años y medio, los investigadores evaluaron su vocabulario mediante el test Peabody de vocabulario en imágenes, usado desde hace años para niños de 2 a 18 años para valorar la riqueza verbal. A esta edad, los resultados mostraron diferencias aún evidentes: los estudiantes de familias acomodadas obtuvieron una media de 117 puntos y el resto, 93.
En la investigación no se examinó el por qué específico de la relación entre la comunicación gestual temprana y el mejor desarrollo del vocabulario. Según los autores, los gestos pueden jugar un papel indirecto en el aprendizaje de las palabras cuando se da una buena intervención de los padres. Por ejemplo, cuando en respuesta a un hijo que señala una muñeca, el padre o madre afirma "sí, es una muñeca", se dota al hijo de una nueva palabra, que corresponde al objeto que en ese momento centra su atención. Se enriquece su vocabulario porque, de manera indirecta, un gesto comprensible ha reclamado hacerlo.
La conexión entre gesto y palabra podría ser incluso más directa en el momento en el que los gestos permiten a los niños usar sus manos para expresar significados cuando aún tienen dificultades para formar palabras. En el año 1982, las psicólogas Linda Acredolo y Susan Goodwyn ya habían descubierto que los bebés usan de forma espontánea gestos simples para representar palabras que aún no son capaces de decir. Por ejemplo, pueden olfatear para referirse a una "flor", jadear para mostrar un "perro" o agitar sus brazos para indicar "pájaro".
Desarrollo paralelo
Estos gestos permiten a los niños establecer un puente de comunicación con su entorno hasta la aparición del habla. Gestos y lenguaje, asimismo, se desarrollan de forma paralela. Sin embargo, desde los primeros meses de vida, los niños utilizan el lenguaje no verbal (etapa "prelingüística") para manifestar sus necesidades, expresar sus sensaciones y sentimientos, así como para vincularse con otras personas y el mundo que les rodea.
El tipo de gestos más ampliamente aceptados que se adquieren de forma espontánea durante los primeros 9 y 12 meses de vida son los llamados gestos deícticos, que son los que hacen referencia a apuntar, mostrar, ofrecer, dar y realizar peticiones en forma de ritual. Jean Piaget, psicólogo evolutivo suizo, afirmaba ya en 1965 que hacia los diez meses de edad aparecían los "gestos de ejecución", referidos a acciones como observar insistentemente un objeto para indicar que se requiere, dirigir la atención del adulto hacia un objeto dándoselo o apuntar objetos para demostrar interés o necesidad. Hay otros muchos nombres para definir estos tipos de gestos, pero todos se reducen a acciones imperativas como pedir y mostrar, dar alguna cosa o apuntar.
Según varios estudios, estos gestos intencionales tempranos constituyen un importante paso en el desarrollo simbólico y facilitan el camino al aprendizaje del lenguaje verbal. Son, sin embargo, todavía muy primitivos porque sólo se comprenden totalmente si se sigue la trayectoria del gesto hacia el objeto u objetivo de deseo del niño.

Las citadas psicólogas Linda Acredolo y Susan Goodwyn, de la Universidad de California (EE.UU.), crearon en la década de los 90 un programa llamado "Baby Signs", destinado a enseñar a bebés sin déficit sensorial un lenguaje compuesto por gestos simbólicos. Este aprendizaje debe permitirles, tanto a ellos como a sus padres, comunicarse de una manera simple y sencilla, hasta que aprendan a hablar. El programa presenta una serie de gestos simples y fáciles de llevar a cabo antes de que el niño aprenda a hablar, e incluye objetos, animales, peticiones, acciones o expresión de estados de ánimo. Desde su creación, el programa se ha ido difundiendo en casi todo EE.UU., así como en Canadá, Corea, Hong Kong e India, y está avalado por varias investigaciones y publicaciones.
Incluso se ha hablado de estimular a los pequeños con el aprendizaje del lenguaje de signos para personas sordas, ya no sólo con el objetivo de estimular el desarrollo intencionado de la comunicación gestual, sino también de enseñarles un segundo "idioma". En la misma línea, también en los años 90, apareció otra iniciativa de Joseph Garcia, investigador en desarrollo infantil, con un programa llamado "Sign with your Baby", que sigue difundiéndose en EE.UU, Canadá y el Reino Unido.
martes, 24 de febrero de 2009
PÉRDIDAS DE AUDICIÓN NEUROSENSITIVAS
Los expertos recomiendan evaluar a los niños desde un enfoque multidisciplinar.
Aunque a priori parezca un contrasentido, los niños con sordera podrían beneficiarse mucho de una visita al oftalmólogo. Según los resultados de un reciente trabajo, un 20% de los pequeños con pérdidas de audición neurosensitivas –las que se deben a un daño en los nervios del oído interno- presenta también problemas de visión.
"Al igual que el oído, la visión representa un papel principal a la hora de obtener información del entorno. Por esa razón, es importante asegurarse de que la función visual es óptima es aquellos niños con sordera, especialmente en sus primeros años de vida, cuando se producen muchísimos procesos básicos del desarrollo", comentan los autores de este estudio que aparece en las páginas de la revista 'Archives of Otolaryngology-Head & Neck Surgery'.
Dirigidos por Arun Sharma, de la Universidad de Washington (Seattle, EEUU), este equipo de investigadores realizó un seguimiento a 226 pacientes diagnosticados con pérdidas de audición neurosensoriales de diferente intensidad.
Tras realizar una revisión oftalmológica, estos científicos comprobaron que 49 de estos enfermos –un 21,7% de la muestra- presentaban algún tipo de problema de visión. En concreto, 23 sufrían trastornos derivados de errores de refracción, como miopía, hipermetropía o astigmatismo. El resto padecían problemas no refractarios, como el estrabismo.
Según los autores, esta prevalencia de problemas oculares entre los niños sordos es significativamente más alta que la se da en pequeños sanos, si bien no parece estar relacionada con las mutaciones genéticas asociadas a las pérdidas de audición neurosensoriales ya identificadas.
Enfoque multidisciplinar
"Un enfoque multidisciplinar es importante para evaluar y tratar a niños con pérdidas de audición neurosensoriales y asegurarse de que se tienen en cuenta sus necesidades médicas, educativas y sociales”, señalan los autores en su trabajo, quienes remarcan que, en la mayoría de los casos, una simple visita al oftalmólogo permite solucionar problemas de visión de otro modo muy graves.
Por otro lado, estos expertos también subrayan que las evaluaciones oftalmológicas pueden ser útiles para encontrar la causa exacta de las pérdidas de audición ya que, en algunos casos no muy comunes, éstas se deben a síndromes, como el de Waardenburg, que llevan asociados trastornos visuales.
"Recomendamos que todos los niños con pérdidas de audición neurosensoriales se sometan a exámenes oftalmológicos rutinarios", concluyen.
Agradecemos a Viviana Manso Ascárate por hacernos llegar esta información.
lunes, 23 de febrero de 2009
Nomenclador cartográfico para ciegos

viernes, 20 de febrero de 2009
CONVULSIONES EN NIÑOS CON SINDROME DE ANGELMAN

La parte fundamental en la evaluación de un ataque es la relación de los hechos pasados. Sin un historial adecuado, el diagnóstico de los ataques y su tratamiento racional es imposible. Las más de las veces, con un tratamiento a base de medicamentos anticonvulsivos, los niños con Angelman no mejorarán inicialmente y muchos pueden empeorar. A veces tienen síncopes que no son ataques. El contexto en el cual los síncopes se manifiestan son: sueño o insomnio, aburrimiento, excitación cólera, de pie o sentados, acontecimientos acelarados; es importantes detectar los síncopes. Se pueden obtener características históricas adicionales para añadirlas al diagnóstico. Sólo después de un cuidadoso historial, las evaluaciones adicionales de exámen físico, después el electroencefalograma y, posiblemente, los estudios de imagen, podrán ser valiosos.
Es muy importante distinguir entre ataques y síndromes epilépticos. Los niños con un síndrome epiléptico, como el síndrome de Angelman, pueden tener distintos tipos de ataques. Contrariamente, niños con el mismo tipo de ataques pueden tener distintos síndromes epilépticos. Los síndromes epilépticos pueden relacionarse a su localización (debidos a alguna deformidad localizada en el cerebro) o ser generalizados (surgiendo profundos en el cerebro y apareciendo en los electrodos EEG del pericráneo de vez en cuando. Pueden ser secundarios (o sintomáticos) de alguna deformidad cerebral o bien primarios y no asociados con ninguna deformidad cerebral conocida. Los niños con Angelman tienen una epilepsia secundaria (sintomática) generalizada.
El tipo más común de epilepsia primaria generalizada es tan corriente que se suele considerar como no epilepsia. Esta condición es conocida como "ataques febriles", ocurre en niños normales y es a menudo heredada como un rasgo dominante autosomático (como ojos castaños). Es importante distinguirla de otros tipos de síndromes epilépticos en los cuales la fiebre dispara los ataques. La fiebre es el factor principal que desencadena los ataques en la mayoría de los síndromes epilépticos. La fiebre produce ataques en los niños con Angelman pero los ataques febriles no son corrientes.
TIPOS DE ATAQUES EPILEPTICOS
A continuación se detalla una lista simplificada de los principales tipos de ataques epilépticos. La compresión de sus características ayudará a incluirlos o excluirlos en los distintos diagnósticos. Muchos creen en convulsiones tónico-clónicas al referirse a ataques. Esta clase de ataques no son comunes en los niños con Angelman, pero muchas otras clases pueden ocurrir.
Las convulsiones tónico-clónicas consisten en una fase tónica inicial con rigidez del cuerpo y los miembros. La fase segunda consiste en espasmos clónicos. Los espasmos clónicos son una rápida contracción muscular seguida de un largo período de relajación que da la sensación de control de los movimientos. La correlación con EEG consiste a menudo en rápida agitaciones en la fase tónica seguidas de una disminución de la velocidad de las mismas y la aparición de pasajeras oleadas de picos. Cada pico está asociado con un espasmo muscular y durante la fase tónica los espasmos son tan rápidos que no hay tiempo para descansar de uno a otro. Después de los síncopes el niño se siente flojo y somnoliento pero puede estar confuso y combativo. Los estados convulsivos epilépticos prolongados (ataques continuados de una duración mayor de entre 30 y 60 minutos) pueden dañar el cerebro o conducir a la muerte y esto es una emergencia médica.
Los ataques de ausencia consisten en la pérdida de conocimiento sin convulsiones. Suelen ser breves duran menos de diez segundos, y pueden ir acompañados de movimientos automáticos como chuparse los labios o manosear o revolver la ropa. Los ataques típicos de ausencia que ocurren en la epilepsia primaria de ausencia generalizada (llamada antiguamente epilepsia "petit-mal") son a menudo de este tipo. Pueden ocurrir hasta 200 veces al día, a pesar de que los observadores no pueden señalar más de unos 20 diarios. Los niños con Angelman tienen a menudo ataques de ausencia atípicos. Los ataques son a menudo más largos y pueden tener más movimientos parecidos a manosear o rascar que los ataques de ausencia típicos. El estado de ausencia epiléptico ocurre en los niños con Angelman que suelen tener ataques durante horas o meses.
Los ataques mioclónicos consisten en un solo espasmo de un músculo o grupo de músculos. Cada espasmo es un ataque. Si hay varios espasmos son a menudo fortuitos y arrítmicos. Los espasmos pueden ser sutiles o bien implicar una contracción masiva de todos los músculos del cuerpo. Los ataques mioclónicos suelen ocurrir en niños con epilepsia generalizada primaria o secundaria. Los ataques mioclónicos pueden ir seguidos de breves contracciones tónicas y confusión momentánea. Estos desvanecimientos se transforman en otra clase de ataques llamados ataques de "caida" por pérdida de tono muscular momentanea (llamados también ataques "astáticos" y "acinéticos"). En estos momentos a los niños se les puede caer ligeramente la cabeza, caer en el suelo o contra la mesa sin la posibilidad de protegerse. Estos niños necesitan a menudo protegerse la cara y la cabeza con un caso.
Los ataques complejos parciales implican alguna alteración del conocimiento. La persona puede ser sensible al entorno pero por lo general no puede memorizarlo. Los síncopes pueden ir acompañados de sensaciones raras como malos olores, cosas ya vistas (dejà vu) o nunca vistas (jamais vu) o micropsia. Voltear la cabeza y los ojos en una dirección puede ser parte de un ataque complejo parcial. A veces el cuerpo entero da vueltas o la persona puede andar en círculo. Los ataques simples parciales implican solo los movimientos motores (casi siempre clónicos) sin alterar el conocimiento. Cualquier alteración en la percepción o la memoria le traduce en un ataque complejo parcial.
Los ataques producidos por reflejos son poco corrientes pero ocurren en algunos niños Angelman. Los ataques pueden ser de cualquier tipo. Cualquier acontecimiento que aparentemente no tiene nada que ver con la epilepsia desencadena el ataque. La medicina a menudo no ayuda. Los ataques de susto son a menudo mioclónicos pero pueden ser convulsivos. Un ruido repentino e inesperado, como una llamada telefónica, puede producir el ataque. Pueden ocurrir ataques producidos por la comida sólo pensando en ella. Los niños tienen a menudo ataques a la hora de comer, a veces se recuperan de esos síncopes y continúan comiendo. Orinar puede producir ciertos ataques. Raramente, estímulos complejos, tales como leer cierta palabra u oír una melodía dada puede producir el ataque.
El síncope por espanto es la dolencia más corriente en mi práctica que no se convierte en un ataque. A menudo el profesor nota estos síncopes cuando el niño mira fijamente a la ventana o a cualquier cosa en la clase. El niño puede no responder cuando se le llama por su nombre pero corrientemente vuelve en sí cuando se le toca o se le sacude ligeramente. Los desvanecimientos no suelen ocurrir cuando el niño se interesa vivamente en algo. Muchos de estos niños son impulsivos y alocados. Los niños con Angel tienen a menudo esta clase de síncopes que es casi imposible distinguir de los ataques de ausencia. La diferencia importante es que en los síncopes por espanto no existe un verdadero cambio de conciencia.
Los tics son comúnmente mal diagnosticados como ataques. Los tics son movimientos repetitivos estereotipados, a menudo del cuello o la cara, que tienden a incrementarse cuando el niño es alocado o está bajo presión. Los tics son bastante corrientes a pesar de que mucha gente que los tiene lo niega. No ocurren durante el sueño.
Los arranques de cólera son corrientes en todos los niños y en los niños con Angelman. A veces parece que los niños pierdan el control sin ninguna razón. Sin embargo, un estudio cuidadoso revela que algún acontecimiento se avecina. Durante los síncopes el niño puede mostrarse irracional y no responder a las órdenes o a los intentos de calmarle o apaciguarle. Los síncopes pueden durar hasta más o menos una hora Después el niño se siente agotado y suele dormirse.
Un síncope es simplemente un desmayo. Suele decirse que los síncopes solo ocurren cuando el niño está de pie y sin moverse. Una anécdota típica es que en la edad escolar una niña pierde de repente el conocimiento cuando por la mañana está de pie y su mamá le cepilla el pelo. Puede ponerse más rígida e incluso tener algunas sacudidas clónicas durante ese momento. Su color puede ser muy pálido e incluso azulado. Los chicos también se desmayan.

El vómito cíclico es a menudo una manifestación de migraña infantil. Puede ser difícil de distinguirlo de un ataque. A veces los vómitos van asociados con los ataques o con el estado irregular del funcionamiento del cerebro después de los ataques.
El reflujo gastroesofágico puede producir repentinos casos de rigidez y color azulado en los niños. Algunas veces la cabeza se inclina a la derecha con el cuello extendido en respuesta a una irritación del esófago. Esto se llama Síndrome de Sandifer. La obstrucción intestinal o la hernia de hiato pueden producir síncopes parecidos.
La masturbación a veces conduce a un estado durante el cual el niño no responde al entorno y puede tener un aspecto de sofoco, ruborizado. Ello se encuentra más a menudo entre niños con un desarrollo retardado y no implica ningún interés sexual irregular.
Los terrores nocturnos son episodios de miedo que duran unos pocos minutos y durante los cuales el niño aparece completamente insensible. Después del síncope el niño suele caer de nuevo en un profundo sueño. Se sabe que estos síncopes sólo ocurrente durante el sueño profundo, generalmente una o dos horas después de que el niño se acueste. También ocurre al andar dormido (sonámbulo) durante el sueño profundo y puede confundirse con un ataque.
El testimonio de los padres sobre los ataques de sus hijos son la piedra angular para el diagnóstico. Las descripciones de otras personas, como la de un profesor, ayudan a menudo. Los video domésticos de los ataques son casi siempre más precisos que las palabras para expresar los aspectos importantes del síncope.
La electroencefalografía es un medio corriente para diagnosticar y tratar la epilepsia. Un electroencefalograma realizado entre dos crísis es a menudo de ayuda, particularmente cuando se encuentra una irregularidad que apoya el diagnóstico clínico. Por otra parte, los niños con Angelman casi siempre dan un electroencefalograma anormal, sin tener en cambio ataques. Además, puede que no tengan crísis de ataques aunque los ataques epilépticos estén bien controlados. El diagnóstico de los ataques no puede hacerse solamente por un electroencefalograma a menos que se produzca un síncope durante el mismo. Por lo tanto, son útiles los registros electroencefalográficos en ambulatorios o en la casa es de gran utilidad un vídeo en el cual el electroencefalograma se registra simultáneamente con las imágenes de televisión. Estos medios requieren que los ataques sean frecuentes o bien causados por algún cambio ambiental.
Los estudios de imágenes son a menudo de gran ayuda al definir las causas de los ataques después de que se ha establecido el diagnóstico. Cuando se conoce la razón del ataque en los niños con Angelman no es necesario un CMRI o CT.

Las familias que tienen más éxito en la ayuda y vigilancia de sus niños con el síndrome de Angelman son las que trabajan en equipo con sus doctores, personal docente, amigos y vecinos. Los profesionales están obligados a formar parte del equipo también. El primer paso para tener éxito en el tratamiento es comprender al máximo lo que se está tratando. Si se trata de un ataque ¿de qué clase? ¿Es otra clase de síncope o comportamiento?. El siguiente paso es fijar los objetivos del tratamiento. Es primordial el conocimiento de las limitaciones y riesgos, y de las ventajas de los medicamentos y otros tratamientos. Finalmente, el estar de acuerdo con el tratamiento proyectado es indispensable para obtener las mayores ventajas y para decidir si el tratamiento conduce o no a la meta deseada. Cuando renunciar debería ser una decisión conjunta entre los padres y los profesionales. Los niños son todos distintos y la medicina casera no tiene lugar. Cada niño tiene un gran valor y Dios está por encima de todo. Necesitamos trabajar juntos para hacer cuanto podamos y ayudarnos unos a otros cuando las cosas no vayan por el buen camino.
martes, 17 de febrero de 2009
Avances en el conocimiento del síndrome de Rett

Introducción
Resulta alentador que se realicen congresos internacionales e incluso nacionales sobre la temática, lo que habla de la creciente preocupación por intercambiar experiencias e informar sobre los descubrimientos que se hacen al respecto, que, como suele ocurrir en campos como éste, todavía tan virgen, a veces parecen pequeños, no resultan espectaculares, pero cada nuevo aporte aproxima más a su esclarecimiento.También lo es que en muchos centros de investigación de todo el mundo se haya prestado atención a este síndrome que, al menos hasta el momento, no tiene cura. Sin embargo, que se conozcan sus causas y que se estudien posibles soluciones, sumado a los conocimientos que se aportan día a día en el campo de la genética, nos permiten abrigar esperanzas de que éste y otros trastornos con su mismo origen pronto puedan ser superados.

lunes, 16 de febrero de 2009
El oído / Avance de científicos argentinos

Pero no se puede negar que el mapa auditivo de los habitantes de las ciudades del siglo XXI es diametralmente opuesto... y bastante más sufrido. Incluye desde el rugido de los trenes (80 decibeles), hasta los conciertos de rock (110 dB) y el estruendo de los motores de avión (de 120 a 130 dB).
Estas agresiones constantes, advierten los especialistas, conducen a la pérdida auditiva y al tinnitus (sonidos en los oídos que no provienen de ninguna fuente externa; los padece alrededor del 20% de la población mundial, y en el 1% es tan inhabilitante que la persona no puede desarrollar una vida normal).
Basta con delinear este escenario para comprender la importancia del trabajo que un equipo de científicos argentinos acaba de publicar en la revista PloS Biology :los investigadores lograron desentrañar un antiguo mecanismo natural que "apaga" el oído para protegerlo de sonidos que pueden dañarlo.
"La mejor forma de evitar el daño en los oídos es prevenirlo; lo que pasa es que hay algunas situaciones en las que no se puede, ciertos trabajos, la guerra... De hecho, en el caso de los veteranos de Irak, son mayores los gastos médicos por tinnitus que por amputaciones", afirma la doctora María Belén Elgoyhen, que dirigió el equipo del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular (Ingebi), del Conicet, integrado por Juan Taranda, Jimena Ballestero, Eleonora Katz y Jessica Sabino, con el que colaboraron investigadores de las universidades Tufts, Harvard, de California en Los Angeles y Johns Hopkins.
Hace tiempo que los científicos sabían que, a diferencia de lo que ocurre con otros sistemas sensoriales, que sólo traducen estímulos externos en señales eléctricas que viajan al sistema nervioso central, el procesamiento del sonido también es modulado por señales que viajan "en reversa"; es decir, del cerebro al oído.
"Una pregunta fundamental que nos hacíamos era cuál es el papel que cumple este feedback en nuestra capacidad de oír -explica Elgoyhen, que el año último recibió el premio L´Oréal a la mujer en la ciencia y hace más de una década está a la vanguardia en este tema-.

Las ciliadas externas, por su parte, responden a las vibraciones elongándose o acortándose. Con estos movimientos, amplifican el sonido y la sensibilidad del aparato auditivo.
Pero, y esto es lo más sorprendente, también tienen otra propiedad: al igual que las internas, hacen contacto con las neuronas, pero no para enviar mensajes, sino para recibir los que manda el cerebro. Cuando estamos en presencia de ruidos fuertes, estas neuronas liberan un neurotransmisor, la acetilcolina, que al unirse con receptores de estas células reduce su capacidad de cambiar de forma y, por lo tanto, inhibe la amplificación de los sonidos.
"En el ratón que diseñamos -explica Elgoyhen-, introdujimos una mutación puntual que produce un efecto drástico. Su respuesta a la acetilcolina es mucho más prolongada y fuerte que en los silvestres. El sistema funciona «a lo loco» y, como consecuencia, los animalitos resisten sonidos que están más allá del límite normal para su especie. Son increíblemente resistentes al sonido intenso que induciría pérdida definitiva de la audición."
Dado que la naturaleza dotó a la cóclea de una sensibilidad tan exquisita como para captar hasta los sonidos más tenues, cabe preguntarse por qué incorporó también un sistema para atemperarla. Una de las respuestas, afirman los científicos, es que de esta forma el cerebro puede "apagar" la cóclea y protegerla del daño que le ocasionan los ruidos intensos.
Pero habría, además, otra explicación: esta inhibición también ajustaría la resolución temporal y la localización del sonido, capacidades que, entre otras cosas, tienen un papel fundamental en el aprendizaje auditivo, tan importante en la adquisición del lenguaje.
Fuente: La Nacion, Ciencia y Salud - Lunes 09.02.2009
domingo, 15 de febrero de 2009
Dibujos animados que apuestan por la integración: LOS NOGUAYS
Los noguays son unos dibujos animados, dirigidos principalmente a niños de entre 4 y 10 años, donde la accesibilidad de los medios desarrollados será la gran apuesta como medio de integración e igualdad. "Durante los últimos años, los dibujos animados infantiles han ido perdiendo el carácter educativo, moral y ético, que desde siempre han tenido en sus historias", afirman desde la página web de Noguays. Por lo tanto, a través de capítulos mensuales, cinco amigos -cuatro de ellos con alguna discapacidad- afrontarán situaciones cotidianas con un lenguaje actual y una moraleja final.
Según explican, el objetivo del proyecto es estimular una vida autónoma y eliminar las barreras que impiden o dificultan la plena integración social de los niños con alguna discapacidad, ya sea física, mental o de comunicación.
El portal www.noguays.com es totalmente accesible para cualquier usuario que disponga de una conexión a Internet. Además, permite modificar el tamaño tanto como necesiten las personas con discapacidad visual. Para los ciegos, se superan las barreras gracias a un sintetizador de voz o una línea de braille que traduce el texto de pantalla y el usuario sólo debe pasar sus dedos por esta línea.La página ofrece también juegos para ejercitar la memoria, foros para crear una pequeña comunidad, noticias de actualidad además de su propia serie de dibujos animados -que también puede verse a través del portal de Youtube.
sábado, 14 de febrero de 2009
Intervención temprana de terapia ocupacional en prematuros



jueves, 12 de febrero de 2009
El potencial oculto del juego: Los juguetes y el desarrollo de los niños con discapacidad
Gianni Rodari, el reconocido pedagogo italiano y una de las mentes que más honda y poéticamente penetró en el universo del juego infantil, señaló que “el niño, durante su crecimiento, atraviesa una fase en la que los objetos le sirven sobre todo como símbolos. Es la fase en la que se instituyen las funciones simbólicas del lenguaje y del juego para convertirse en componentes de la personalidad”.Jugando, los niños toman las riendas, se transforman en protagonistas activos de sus experiencias, llevándolas a un marco donde pueden elaborarlas y hasta introducir modificaciones, de allí que jugar sea en la infancia cosa bien seria, y que al disociar el juego del aprendizaje no hacemos más que separar al niño de su herramienta innata para conquistar el conocimiento de sí mismo y del mundo que lo rodea, con sus leyes y particularidades.Al mismo tiempo, todo juego se sitúa en un aquí y ahora que manifiesta un concreto espacio de autoafirmación, de integración al presente, de toma de decisiones y delineado de límites al crear un marco que permite una estructuración subjetiva y apropiación de la identidad.Como vehículo de estas experiencias y aprendizajes, los juguetes cumplen un rol esencial, promoviendo que el niño exprese su libremente su vitalidad, su emocionalidad y su pensamiento, ayudando a su desarrollo integral y preparándolo para la inserción social. De allí la importancia de brindarle las herramientas lúdicas necesarias para articular estos procesos plenamente.Sin embargo, en la actualidad y desde hace varias décadas, la observación sensible respecto del potencial de los juguetes adecuados para cada edad se ha ido perdiendo, dejando la elección en manos de los mercados, las modas, el merchandising mediático, y de una industria que cada vez prioriza con más determinación el deslumbramiento fugaz, el asilamiento, la virtualidad y sentencia a muerte a la imaginación creadora y la experiencia de la infancia.
Ya en los años ‘20 Rudolf Steiner, filósofo y padre de la pedagogía Waldorf, hablaba acerca de la necesidad de brindarle al niño juguetes que sean pantallas abiertas para recibir sus proyecciones imaginativas, objetos a completar creativamente, confeccionados con materiales nobles y delicados y sobre todo con simpleza. “Los juguetes han de permitir espacio libre a la fantasía (...) los juguetes libres en contacto libre con otros niños no deben estar supeditados a un rígido compás, sino en lo posible acomodarse a la fantasía espontánea del niño”, afirmaba el pedagogo austriaco. Como contracara de los juguetes que hoy se comercializan, saturados de información y estridencias, actualmente las escuelas Waldorf, como las Montessori, invitan a los niños a jugar con materiales bellos y sensibles, de formas inacabadas que insinúan en vez de determinar, donde cada uno proyecta una imagen única e irrepetible, avivada por la calidez de su fantasía.Si desde el nacimiento el niño es autoguiado por el deseo de reconocerse a sí mismo en las relaciones con el mundo que lo rodea, cada uno de los objetos a su alrededor imprimen en su interioridad y en su cuerpo impresiones sensorias de un profundo impacto en el desarrollo de su ser. Cómo no poner entonces especial cuidado en la elección de los juguetes con los que se relacionan los niños, más aún si se trata de niños con discapacidad, ya que a través de ellos se integrarán en el mundo, estimularán su mente, sus emociones y su cuerpo, venciendo las barreras de comunicación social que su discapacidad muchas veces le impone.
Juguetes y discapacidad
A pesar del valor de la experiencia lúdica y de lo sencillo que es diseñar juguetes aprovechables por todos los niños sin importar su condición, un estudio realizado recientemente en España demostró que apenas el 5% de los juguetes fueron accesibles para personas con discapacidad visual, auditiva y motora, sin la necesidad de adaptaciones o ayuda de terceras personas.
El análisis concluye, además, que la accesibilidad global de los juguetes va disminuyendo conforme aumenta la edad.El estudio se dio a conocer en la publicación “Juego, juguetes y discapacidad. La importancia del diseño universal”, de la Asociación de Investigación de la Industria del Juguete (AIJU). Este libro de distribución gratuita proporciona a las empresas que forman la industria juguetera española los datos de accesibilidad a los juguetes para personas con discapacidad visual, auditiva, motora e intelectual, extraídos del estudio de investigación realizado desde 1999 por el departamento de pedagogía de AIJU conjuntamente con la ONCE, el Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas y la Asociación Síndrome de Down de Valencia, financiado por el Impiva.Estudios como éste han señalado la escasa o nula accesibilidad de los juguetes y que una pequeña variante inclusiva puede generar en un niño abre caminos cuyos efectos apenas pueden medirse.Un conjunto de profesionales españoles que trabajan brindando herramientas y recursos para la inclusión (REDES) han divulgado en Internet un video con la experiencia de Emiliano, un niño de 9 años con discapacidad múltiple que apenas mueve un dedo pulgar. Los técnicos del equipo adaptaron una serie de juguetes aplicándoles un pulsador para que Emiliano pueda comandar con su dedo. Los resultados son sorprendentes, con la simple acción de pulsar un botón y activar un muñeco que baila, el niño estalla en una risa plena, una sensación de dicha jamás experimentada en su vida. Y este es apenas un ejemplo que demuestra que aún en casos severos o en estadios primarios como el de los bebés, el juego está presente y con él el germen de la proyección personal.Una experiencia similar se llevó a cabo también en España a través del trabajo de estudiantes del instituto Miralcamp de Vila-real y el colegio de Educación Especial Pla d’Hortolans de Burriana al iniciar un programa de colaboración donde adaptaron juguetes para que sirvan de apoyo a la educación de niños con problemas de psicomotricidad de dichas localidades. Para los especialistas que coordinaron esta apuesta, no sólo es importante que se ahorre dinero en la compra de los juguetes especiales, sino que también se profundice en la sensibilización de los alumnos del instituto, quienes valoran que lo que ahora están haciendo va a tener una utilidad social y educativa.
¿Juguetes diferenciados o juguetes para todos?
Más allá del destacado valor de estas adaptaciones, sobre todo para el beneficio de los niños con discapacidad motora severa, el ideal de accesibilidad radica en que no haya diferenciación entre juguetes convencionales y juguetes para niños y niñas con discapacidad. Es significativo que el diseño de los juguetes sea realmente para todos, ya que al tratarse de un vehículo de integración social donde el compartir genera experiencias y hábitos saludables, los niños con o sin discapacidad deberían poder utilizar y disfrutar de los mismos juegos en similares condiciones. Esto es muy importante, sobre todo cuando se trata de juegos entre hermanos con diferentes condiciones.Por esta razón, y sabiendo que la calidad de los materiales y el planteo de las formas cumplen un papel importante en la motivación del niño, se aconseja a los padres que elijan juguetes versátiles, que permitan distintos modos de interacción y a los que se les puedan modificar y adaptar las reglas, para que el niño no se sienta frustrado y pueda encontrar distintas alternativas.También debe ponerse especial atención en que los juegos que utilicen los niños mayores sean adecuados a su edad, aunque estén atravesando una etapa de desarrollo anterior. Del mismo modo se hace necesario consultar con los especialista médicos o rehabilitadores para que los juguetes no perjudiquen los procesos con que los terapeutas se encuentren trabajando.Otro punto a resaltar es la especificidad que a veces implica pensar en qué juguetes son más aprovechables según las distintas discapacidades que porten los pequeños.De acuerdo con el estudio realizado por los investigadores españoles de AIJU, los niños con discapacidad auditiva son los menos perjudicados con la falta de consideración de la industria juguetera mundial y han manifestado apenas algunas dificultades en realizar secuencias de juego planificadas o en sustituir metafóricamente el rol de un objeto por otro.A la hora de recomendar juguetes y adaptaciones, los especialistas recomiendan no descartar los juguetes con sonido, ya que permiten el juego compartido con los niños sin discapacidad, aunque desde ya que deben tener una opción de vibración o luz para un pleno aprovechamiento. En cuanto a los niños con discapacidad visual, se ha comprobado que disfrutan de los juguetes que tienen variedad de sonidos, vibran o presentan diversas texturas. También se invita a que los padres provean de matices en cuanto a los materiales, ya que la variedad invitará al niño a una mayor exploración. Esto, desde ya, sin descuidar el atractivo visual, siempre apuntando a que puedan ser compartidos con niños con otras características.
Al mismo tiempo se recomienda que tengan un diseño sencillo y realista, que posibilite la identificación de su forma por el tacto. También deben ser compactos, resistentes y que no contengan piezas muy pequeñas o desmontables. Si son libros, estos pueden tener relieves, texturas o textos en Braille. Lo más importante es que frente a una posible apatía del niño por explorar el mundo que lo rodea, el adulto debe estar atento a generar espacios de motivación sin que esto le genere al niño una dependencia hacia su persona. Los niños con discapacidad motora o dificultades de movimiento son de los menos considerados por el mercado de los juguetes. El desafío de los padres será entonces adaptar los juguetes, ya sea electrónicos o de encastre, para que puedan aprovecharlos y comenzar a estimular sus habilidades motrices, que aunque mínimas, serán de gran ayuda para su vida adulta.
Por eso es importante que los niños puedan tener fácil acceso a todas sus posibilidades o funciones lúdicas y que no exijan mucha rapidez de movimientos o que los obliguen a efectuar movimientos simultáneos.Estos juguetes deben ser estables, o estabilizarse con materiales antideslizantes, como también engrosar las piezas, agarraderas y manijas e incorporar elementos en relieve que estimulen el contacto.En el caso de los niños con discapacidad mental, probablemente los juguetes no requieran de adaptaciones, pero sí deben ser simples y atractivos, debido a que las personas con discapacidad intelectual reciben, procesan y organizan la información con mayor dificultad y lentitud. El reto aquí es motivarlos con juguetes y juegos que presenten pequeños desafíos que ellos puedan conquistar y sentirse estimulados, porque la percepción de los estímulos sensoriales favorece su desarrollo cerebral y mejora sus capacidades funcionales, incluso llegando a establecer modificaciones trascendentes que promuevan el aprendizaje.Tampoco se deben descartar ciertas propuestas de entretenimiento capaces de ser disfrutadas por cualquier niño, como el teatro de títeres. En su versión de teatro de varillas, figuras o sombras, estos objetos permiten una muy fácil manipulación que puede ser accionada por algunos niños con discapacidad motriz severa. Además, las varillas son simples de adaptar. Incluso en los niños con dificultades del habla, a través del relato de un cuento por parte de un adulto, ellos pueden accionar las figuras y desarrollar las secuencias leídas.
Crecer y divertirse
Y no sólo los juguetes pueden ser intervenidos para brindar una experiencia lúdica y estimulación sensorial. Muchas veces los niños con discapacidad deben convivir con toda otra serie de objetos de apoyo, desde aparatos ortopédicos, prótesis, bastones, sillas, etc. Implementos que también pueden resultar muy agobiantes y que mínimamente embellecidos, “suavizados”, serían material de estímulo y juego, o al menos alivianarían su carga dramática y estigmatizadora. Un niño que aprende a divertirse también aprende a construir su autoestima, incluso llegando a reírse con sus propios límites.
Por suerte, estos espacios para el desarrollo de la fantasía, la creatividad y la diversión pueden facilitarse sin necesidad de invertir mucho dinero. La tecnología puede brindar muchas alternativas y herramientas, y el cine y las series animadas pueden mostrar mundos y situaciones maravillosas, pero la experiencia del juego se nutre más de intenciones y deseos que de circuitos y accesorios, simuladores o efectos 3D. Según consta en la Declaración por el Derecho del Niño a Jugar, de la Asociación Internacional del Derecho del Niño a Jugar, reconocida por Naciones Unidas, UNESCO y UNICEF, “Se reconoce el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes. (...) Se respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento”. Esta declaración no sería necesaria si nuestra sociedad actual no hubiese llevado la experiencia de la infancia al borde del abismo, destruyendo las plazas, creando juguetes tóxicos, tomando los televisores y los videojuegos como niñeras y padres sustitutos, divorciando la experiencia del juego de la construcción de conocimiento, etc.

* http://www.tecnum.net/ju guetes.htm (juguetes adaptados).- Kids like me (Chicos como yo)
* http://www.youtube.com/watch?v=nmmmP53LlkQ. Video que muestra cómo adaptar un juguete a batería para incoporarle un pulsador.
martes, 10 de febrero de 2009
Normas de subtitulado y audiodescripción
Es importante la combinación de colores. Los caracteres y los fondos han de identificarse. Los personajes tienen que distinguirse y la división de los subtítulos, facilitar la comprensión del argumento. Asimismo, debe tenerse en cuenta el tamaño de las letras, el número de líneas y la ubicación; el tiempo de exposición, el sincronismo de los subtítulos, los criterios ortográficos y gramaticales; las normas de estilo y de entonación.
Estos criterios se siguieron durante la última edición de los Premios Goya. La ceremonia fue la primera accesible para personas con discapacidad auditiva, gracias a un acuerdo suscrito entre la Academia de las Artes y las Ciencias y el Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción.

Precisamente, el Centro de Subtitulado y Audiodescripción ha dispuesto un listado de buenas prácticas, "tanto para programas grabados como en directo", a partir de la citada norma. Entre otras cosas, recomienda colorear los subtítulos de acuerdo a los personajes para facilitar el seguimiento de la trama argumental y del contexto sonoro. Los tonos deben elegirse de manera que contrasten -si coinciden con el fondo conviene enmarcarlos- y apenas produzcan fatiga visual. Los caracteres amarillo, verde y cian (por este orden) sobre fondo negro son los más adecuados.
Otro aspecto importante es la sincronización. Si la entrada y salida de los subtítulos coincide con el movimiento labial de los personajes se "posibilita un apoyo a aquellas personas que poseen restos auditivos", asegura el Centro de Subtitulado, que apuesta también por que los diálogos sean literales. Por último, los programas con voz en off y efectos sonoros deben registrarlos, ya que aportan detalles del argumento. No se reproducen las abreviaturas, los números del cero al diez se escriben con letras y hay que evitar las muletillas.

Las personas con discapacidad visual (ciegas o con resto) son también foco de atención.
La locución incluye siempre voces claras para los oyentes, sin entonación afectiva y narraciones neutras. Además, se valoran los efectos de ambiente y ecualizaciones y se considera importante la comprobación del producto una vez finalizada la grabación.