
En su investigación, los científicos demostraron que el hambre de sal supone una organización neuronal en el hipotálamo similar a la que produce la adicción a los opiáceos o a la cocaína.
De hecho, el bloqueo de vías neuronales relacionadas con las adicciones puede interferir con el apetito de sodio (elemento químico presente en la sal).
Este hallazgo tendría importante implicaciones médicas porque ayudará a comprender mejor las adicciones, así como los efectos perjudiciales de productos alimenticios sobrecargados de sodio, explican los investigadores.
La satisfacción rápida del apetito de sal tiene sentido desde la perspectiva de la supervivencia. A los animales salvajes, por ejemplo, la capacidad de compensar rápidamente la necesidad de sal bebiendo una solución salada a lengüetazos les permite salir corriendo rápidamente, y no correr peligro de ser alcanzados por depredadores. Este estudio, realizado con ratones, es el primero que examina la regulación genética para el apetito de sal en el hipotálamo.
Fuente: tendencias21.net
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